El Decano de Ciencias y Humanidades de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, sostuvo anoche que el Principado de Asturias es la Cuna de la Globalización, durante una conferencia con que se abrió la Segunda Semana de la Cultura Asturiana. David Álvarez Martín dijo que la rebelión de Pelayo en el 1722, consagrado mímicamente por la aparición de la Virgen de Covadonga, representa en el tiempo el impulso político y militar que forjaría las bases de la actual Globalización.El profesor universitario, quien tiene orígenes familiares asturianos, indicó Este impulso inicial de Asturias, que la llevó tan lejos como a la conquista de Lisboa, se fragmentó rápidamente en Galicia y León, posteriormente se consolidan los reinos de Navarra (originalmente Pamplona) y Aragón. Al llegar el siglo XV y con la poderosa alianza de Castilla y Aragón, la presencia árabe queda reducida en el sur a Granada, que sucumbe en el mismo año que llega Colón a tierras americanas. Este proceso, a su juicio, constituye la génesis de la globalización y citó la similitud entre el mito de la aparición en batalla de la Virgen de Covadonga en Asturias y la de la Virgen de las Mercedes, en el Santo Cerro. Aclaró que de estas apariciones no hay evidencia científica, pero que se han consagrado como ideas fijas (no demostradas) en la historia de los dos pueblos. Explica que el descubrimiento fue un hecho fortuito, pero que la empresa de conquista, colonización y explotación del territorio americano fue una obra bien planeada.
Su justificación fue idéntica a la de la Reconquista, y precisamente en nuestra isla se funda el mismo mito que el de Covadonga, en marzo de 1495, cuando el triunfo de los españoles sobre los tainos debido a su superioridad militar y ventaja estratégica en el Santo Cerro, es explicada mediante la aparición de la Virgen de las Mercedes en idénticas condiciones que la de Covadonga indicó en su intervención.
Voz que clama
Recordó Alvarez Martín que 16 años más tarde el sermón del padre Montesinos abre una nueva perspectiva del proyecto americano reclama la dignidad de los indígenas y rechaza el régimen de explotación en que vivían. Este sermón que condujo a las Leyes de Burgos y posteriormente a la obra de Francisco de Victoria sobre el Derecho de Gentes es el fundamento de los Derechos Humanos y la igualdad de todos los seres humanos sin importar su raza o creencia religiosa argumentó el expositor.

