Agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas fueron recibidos nuevamente a pedradas, tiros y botellazos durante operativos en la Capital y otras localidades, donde apresaron 49 personas, decomisaron 251 porciones de cocaína, 102 de marihuana, 71 de crack, 2 pistolas, 4 motocicletas y 12 mil 323 pesos en efectivo.
Además de las agresiones a los agentes, los narcotraficantes rompieron los cristales de sus vehículos durante las agresiones a tiros, pedradas y botellazos.
El portavoz de la DNCD, coronel Ramón Alcides Rodríguez Veras, explicó que una de las agresiones se produjo en el sector Capotillo de la Capital y otro en Salcedo, donde se ocuparon decenas de porciones de cocaína y una balanza.
Rodríguez Veras explicó que el microtraficante apresado en Salcedo es Ramón Tomas Ramírez Hernández, alias, Richard Puñalá, de 25 años, quien habría sido detenido en flagrante delito en la calle Mella del sector El Matadero, donde el imputado operaba un punto de venta y distribución de sustancias controladas.
A Richard Puñalá le fueron ocupadas 92 porciones de cocaína con un peso aproximado de 40 gramos, un celular y la suma de 150 pesos. Durante el apresamiento del imputado, personas desconocidas agredieron a tiros, pedradas y botellazos a los agentes de la DNCD.
Mientras, en la calle Respaldo Dr. Betances del sector Capotillo, en la Capital, los agentes detuvieron a otro microtraficante identificado como Víctor Severino Muñoz Díaz, quien al notar la presencia de los agentes en el lugar de la acción, intentó emprender la huida, y le fueron confiscadas 11 porciones de cocaína con un peso de 15 gramos y una balanza de color negro marca Tanita.
Rodríguez Veras dijo que cuando se produjo el apresamiento de Muñoz Díaz en Capotillo, desconocidos agredieron a tiros, pedradas y botellazos a los agentes y vehículos de la DNCD, resultando en este caso, con los vidrios rotos y abolladuras, una camioneta y un carro asignados para ese servicio, sin que se reportaran heridos.
Ante denuncias de sus moradores, fue apresado un menor en Andrés Boca Chica, a quien ocuparon en el interior de sus calzoncillos 39 porciones de crack con un peso aproximado de 10 gramos.

