El PRM vive un proceso interesante. Con la elección de nuevos dirigentes en todo el país, define las pautas a seguir en los próximos cuatro años, incluyendo por supuesto las elecciones generales del 2020. La especial atención que le han puesto el Gobierno y el PLD refleja, acaso, el alto grado de participación e incidencia del evento.
José Ignacio Paliza, candidato a la presidencia del PRM, es el blanco preferido de duros ataques provenientes, a todas luces, de Palacio, vistos los emisores identificables, cuyas vínculos oficiales están fuera de toda duda. Así de pronto, constituye un indicador favorable al senador por Puerto Plata. Nadie le hiciera caso si no representara un peligro potencial para el futuro del PLD. Legislador contestatario y presidente del mayor opositor es demasiado.
El proceso no degenerará en una guerra sucia
Las diferencias internas -que las hay-, nunca degenerarían en una guerra sucia como la desatada en los últimos días, centrada en un objetivo preciso. No es el estilo de Geanilda Vásquez, la principal contendiente de Paliza, ni el PRM ha tenido tiempo ni tiende a cultivar tales modales. Además, Geanilda no necesita apelar a recursos pocos éticos para ganar y mantener un apreciable espacio en su partido.
Intensos e insistentes son los ruidos que tratan de romper la unidad en el PRM y socavar la imagen del joven que busca dirigirlo. Traen a la memoria la baja propaganda que, en diferentes ocasiones, pusiera en escena el PLD, primero contra Balaguer y luego contra Jacobo Majluta.
El blanco del Palacio Nacional es el senador José Manuel Paliza
Probablemente sea esta una buena ocasión para que la dirigencia del PRM y los candidatos confluyan en la unidad, primero como expresión de fortaleza, y segundo, como instrumento esencial para alcanzar el poder. Decir que en una contienda no hay vencidos ni vencedores es un eufemismo.
Sin embargo, es posible apostar a la colaboración colectiva, bajo la premisa de que todos y cada uno tienen bien ganada su cuota de participación. Competir es un atributo que les asiste a los militantes y dirigentes de cualquier agrupación. Y el PRM no es la excepción.

