En principio se dijo que un hombre fue abatido después que junto a otro había tratado de robar armas del cuartel de la Policía en Sierra de Agua, Bayaguana. Con la detención de otros entonces se supo la verdad: que cuatro hombres armados asaltaron el martes el destacamento de la Policía.
El caso es una señal de los niveles alcanzado por la criminalidad. Y si no basta entonces sirve de ejemplo el frustrado atraco del jueves en la tarde a un mensajero que haría un depósito en una sucursal bancaria en una plaza de Mella. El intento terminó en una balacera en cuatro personas resultaron heridas.
Tanto el asalto al cuartel de la Policía como el intento de atraco en la plaza comercial ubicada en la Charles de Gaulle a esquina Hermanas Mirabal son mensajes que las autoridades tienen que captar en todas su dimensión.
La criminalidad no se ha replegado ni siquiera un ápice, con el agravante de no reparar ni siquiera en instancias como los recintos policiales.
