Por unos no deben pagar todos, pero muchas de las venezolanas que han llegado al país huyendo de la crisis empeoran la mala reputación que se han ganado.
Pero a pesar de los casos que implican a jóvenes en actos delictivos en modo alguno se puede iniciar una cacería contra todos los venezolanos. Hay muchos que viven y trabajan con honradez, cultivando lazos de amistad con profesionales e intelectuales dominicanos.
Pero casos como el de las jovencitas que según un vídeo que circula en las redes, se dedicarían a atracar en la Plaza de la Salud, disparan la señal de alerta.
Las muchachas usarían un líquido en una botella para drogar a las víctimas, a quienes suelen acercarse para pedirles algún tipo de información, y después desvalijarlas. En tanto las autoridades deben tomar las medidas de lugar, la gente tiene que tomar sus propias precauciones sobre la inseguridad. Pero, por supuesto, sin el prejuicio de ver ni catalogar como delincuentes a los venezolanos residentes aquí.

