La cirugía de mínima invasión se está abriendo paso para la solución del dolor de espalda originado en diferentes causas -entre ellas discos herniados en la columna vertebral y estrechamiento del canal de la espina dorsal- aunque los médicos tratan de emplearla únicamente en los casos necesarios.
El doctor Sergio González Arias, director médico del Centro de Neurociencias de Baptist Hospital, de Miami, dijo en esta capital que el enfoque mínimamente invasivo se utiliza para aliviar varios tipos de dolor. Las ventajas sobre un procedimiento quirúrgico abierto son: menos pérdida de sangre, menos dolor, incisiones más pequeñas, y una recuperación más rápida. Incluso, muchos pacientes regresan a casa el mismo día de la cirugía.
Observó que la gran mayoría de los pacientes casi un 70 por ciento- que tienen problemas de la columna, no requieren cirugía y deben ser tratados con métodos conservadores y multidisciplinarios, incluyendo terapia física. Sólo aquel paciente con patología quirúrgica que no responda al tratamiento conservador o cuya compresión del nervio esté creando déficit de debilidad muscular o pérdida de sensibilidad, puede considerarse candidato para cirugía, aclaró González Arias (e-mail international@baptisthealth.net).
González Arias anunció que Baptist Hospital ha instalado el Centro para la Atención de la Columna que se especializa en equipos de tratamientos, enfoques y hasta tecnologías novedosas que han permitido a un gran porcentaje de pacientes la eliminación total de su padecimiento o en la disminución de su dolor de espalda a niveles manejables que le permitan desempeñar su trabajo y mantener un estilo de vida activo.
La técnica consiste en realizar una incisión de 18 milímetros justo encima del nivel de la hernia y utilizar dilatadores que permitan colocar un tubo de 16 milímetros de diámetro a través del cual se pasa el microscopio y los instrumentos para acceder al sitio del problema.

