Desde el gobierno, se deben tomar medidas urgentes para evitar que el reajuste de los combustibles se convierta en una carrera desbocada de agiotismo y especulación.
En el renglón alimenticio se podrían presentar los mayores inconvenientes, tomando en cuenta que una parte importante de los comerciantes buscan justificaciones para aumentar los precios de los comestibles.
Ahora mismo, y sin contar con el reajuste en cinco pesos a los comestibles, los dominicanos están contra la pared, pagando un gran precio para conseguir productos de la canasta básica popular.
Cierto es que los comerciante trabajan y tienen sus negocios para ganar dinero, pero no pueden jugar a las alzas cuando les viene en gana. Se teme una ola de reajustes en productos de gran consumo por los aumentos de los combustibles.
Se tiene que dar una mesa de diálogo entre el gobierno y los comerciantes, para que se llegue a un nivel de entendimientos, que evite las alzas desmedidas en la comida diaria.
Un panorama difícil e impredecible, por un ambiente internacional con la estela de que sigan subiendo, y hasta escaseando, los combustibles, en especial la gasolina y el gasoil.
Lo ideal es que nadie pierda dinero, que todos obtengan las ganancias de rigor y que los consumidores puedan adquirir productos a precios reducidos. Pero nada está más lejos de ser realidad.
Desde hace meses hay un proceso de agiotismo y especulación generado por un puñado de empresarios, que paulatinamente abarca a todo el comercio y los servicios.
La acción protectora tiene que ser del gobierno. No se puede dejar flotar los artículos de primera necesidad, ni tampoco dejarlos a la ola de la demanda del mercado.
También se presenta el caso con servicios que son de vital utilidad. Hay reajustes desde el internet hasta el transporte. Los choferes de carros públicos y de las llamadas carreras en su mayoría utilizan gas licuado de petróleo GLP, por lo que no son afectados por las alzas.
Hoy hay posiblemente más vehículos utilizando el GLP que amas de casa, lo cual descontrola los precios. Por lo pronto se debe evitar que los choferes aumenten las tarifas y acorten las rutas.
Un nuevo reajuste de los precios de los combustibles, sobre todo la gasolina, el gasoil y el GLP crearía un serio problema a la economía popular, por lo que desde el gobierno se debe estudiar y buscar soluciones antes de que crezca el problema. Diálogo y prevención con los reajustes de los combustibles.
Por: Manuel Hernández Villeta

