De la misma forma que en el baseball, grandes jugadores que llegaron a las Mayores se la pasaron jugando en calles descalzos, con guantes de cartón o a mano pelá. Solamente hay que ver los lugares en donde el ganador de medalla de oro de las Olimpíadas, Félix Díaz practicaba y se ejercitaba para traernos la presea tan anhelada por todos. Tienen que recibir la ayuda de personas adineradas para lograr que nuestras voleibolistas lograran un lugar cimero, tanto aquí como fuera.
Porque la vida nos exige hoy más que nunca la necesidad de poseer dinero para llegar. Y no basta el dinero, se necesitan también las relaciones, que junto al talento nos llegue la suerte de lograr lo que soñamos y podemos ser. En el arte popular y en general en todas las ramas artísticas dominicanas para poder subsistir se necesita estar engrampado en el multi empleo, algunos llegan de limpiabotas, mensajeros, bodegueros, oficinistas y de allí comparten su vida en el mundo artístico. Este es un país donde el Estado se olvida de los valores existentes. Una joven residió en la ciudad de las oportunidades y trabajando de niñera, mesera, como una ayuda para su familia y a ella misma, retornó a su patria y por dictamen externo fue escogida para competir en el recién Latin American Idol. Aquí la querían blanca, de facciones finas, pero allá dijeron que era a esa negrita que querían. Tuvo que pasar necesidades, primero romper las barreras nacionales y luego descollar con un talento excepcional.
Lo he dicho más de una vez, el organismo que se debe de ocupar entre otras cosas de elevar y mostrar con orgullo los valores nacionales lo realiza en los niveles perfumados, en algo que no representa lo nuestro, nuestras raíces. Y es que la forma tiene que estar en función del fondo y este último con necesidades, precariedades, limitaciones, desconocimientos de reglas. Cierto que es difícil, pero de allí salió un grande entre los mas grandes: Luis Días. Han salido otros que a puros cojones logran escalar. En dominicana, como quizás en otros países, la ayuda gubernamental no existe, prefieren hacer obras de relumbrón muy bien adornadas por jóvenes apuestos y hermosos que contrastan con nuestra realidad social y hasta étnica negando nuestro origen mestizo. Hasta que no reconozcamos esta realidad nunca podremos dar y mostrar todo lo grande que somos.
En la poesía, en la pintura, en el teatro, sobresalen, entre otros, Pedro Mir, Elsa Núñez, Ada Barcácel, Franklin Domínguez, Josefina Miniño, José Antonio Molina, María Montez y nuestra inmensa Casandra Damirón.
Señores del gobierno no son blancos, ojos azules, son negros, mulatos, mestizos, son nuestros. Muestren su verdadera cara y junto al Presidente párense frente a un espejo y pasándose la mano por la cabeza desnuden su real origen.

