Esta larga espera
Cuánto esperar la muerte de esta vergüenza! ¡Cuánto aguardar -con la cautela del viejo esquinal- que muera la negrura del abismo! Los días desfilan tan lentos, tan a dosis de suero y miel, tan a retazos y baldíos, que cada paso es una tos lejana, difusa, frente a una multitud que vocifera y se pervierte […]
