En relación a los constructores de la sociedad dominicana, la Iglesia hace confesiones que deben ser bien analizadas. Tenemos que sopesar si tienen la dosis suficiente de dolor, arrepentimiento y propósito de enmienda; que se puede esperar una absolución liberadora y restauradora.
I.- La Iglesia Dominicana empieza por reconocer que en la República Dominicana hay un verdadero y complejo pluralismo en muchos órdenes: religioso, filosófico, ideológico, político, económico, social. Todos los que integran esos grupos influyen en la vida nacional. Todos elaboran y difunden sus ideas, planes, valores y decisiones. Pero todos hablan y actúan desde su parcela, sin que ninguno tenga una solución definitiva e indiscutible.
II.- Hay algo mucho más digno de reflexión. Y es que la Iglesia Dominicana reconoce que no ha estado ni está muy presente ni activa en los grupos y personas que construyen la sociedad. Y su acción respecto de la vida nacional ha adolecido de defectos muy notables:
1) Atribuirse una competencia que no posee.
2) Ofrecer modelos alternativos temporales
3) No respetar la autonomía correcta de lo temporal.
4) Politización de los miembros de la Iglesia.
5) Separación entre fe y vida.
6) Poca conciencia de su función en la sociedad en los laicos que son miembros de la Iglesia.
7) No dar la importancia debida a la Evangelización de la cultura.
8) Simplismo ante el desarrollo de las ciencias (Plan Pastoral, 51).
III.- ¿Habrá absolución correcta y liberadora para todos esos pecados confesados tan clara y humildemente?. No cabe duda deque el dolor, el arrepentimiento y el propósito de la enmienda están claramente externados. Respecto al propósito de la enmienda la Iglesia Dominicana propone:
1) Evangelizar la cultura.
2) Dar testimonio de su mensaje y usar su palabra de anuncio y denuncia en sentido evangélico.
3) Sensibilizar a los laicos en su importante función en la sociedad. Y detectar, formar y estimular líderes que asuman esa tarea.
4) Emplear más los medios de comunicación.
IV.- Las 4 políticas y las 23 estrategias del Plan Nacional están perneadas de dos o tres propósitos que tratan de ubicar a la Iglesia y su acción apostólica en el complejo pluralismo dominicano de los que se profesan constructores de la Sociedad. La Iglesia Dominicana cree que podrá enmendar su conducta y sus deficiencias del pasado:
Anunciando la buena nueva. Y alentando, desde el Evangelio, a los constructores de la sociedad. Para lograr esta evangelización se propone: a) Desarrollar movimientos especializados de laicos, en cada área, que se comprometan a evangelizarlas. Se piensa que eso se puede lograr también con asociaciones católicas de profesionales. B) celebrar cursos, encuentros, seminarios, jornadas de estudio en o fuera de las universidades católicas. C) comprometer a las universidades católicas. ¿No se pide demasiado a las universidades católicas?

