El ex vicepresidente ejecutivo del quebrado Banco Intercontinental, Baninter, Marcos Báez Cocco, fue sometido este viernes a nuevos estudios en la clínica Corazones Unidos, donde fue internado ayer.
Al ofrecer detalles de sus padecimientos, Báez Cocco, quien está en la suite 12 del centro asistencial, dijo que la neumonía que desde hace meses le atacó se ha agravado, afectándole los dos pulmones.
En conversación telefónica, el ex ejecutivo bancario explicó que la última vez que estuvo internado en Corazones Unidos fue en condiciones muy graves, al punto que sus familiares creyeron que moriría.
Los tratamientos urgentes mejoraron entonces su estado de salud y luego de varios días de internamiento fue referido al Centro de Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), de donde le dieron el alta y reingresado a la cárcel de Najayo, donde cumple condena de 10 años.
Báez Cocco fue condenado por un tribunal judicial por la quiebra de Baninter, por el que también fueron condenados el ex presidente de esa institución, Ramón Báez Figueroa y la ejecutiva bancaria Vivian Lubrano de Castillo, indultada por el presidente Leonel Fernández.
Habla con voz entrecortada y pausa, ya que las afecciones pulmonares le obligan a respirar de manera asistida con oxígeno.
En la conversación con este periodista manifestó que se sentía débil y con cansancio, que no puede caminar mucho y permanece acostado la mayor parte del tiempo, no puede conciliar el sueño y no disfruta de una vida saludable.
Indicó que su pulmón izquierdo presenta filtraciones, aunque el derecho está en mejores condiciones, y los médicos que le asisten tratan de salvarlos los dos para evitar el trasplante.
Es atendido por los neumólogos Jorge Marte y Carolina de la Cruz, quienes ayer le diagnosticaron anemia y tipifican la neumonía de doble agravada, con afecciones mayores en el pulmón izquierdo, según las placas tomadas al momento de ser reingresado.
Otros males
Báez Cocco expresó que aunque el caso Baninter le ha agravado su estado de salud, había comenzado a sufrir después de la muerte de su primogénito de 17 años, ocurrida antes del caso.
Explicó que luego de la muerte de su hijo, enfermó y fue sometido a una transfusión sanguínea y a dos intervenciones quirúrgicas en el principal hospital de Philadelphia, Estados Unidos, afectado de artritis y otros problemas de salud.
Reveló que es la decimotercera vez que es internado por problemas de salud luego que fuera ingresado a la cárcel de Najayo, en San Cristóbal.
Sin embargo, afirmó que los problemas que comenzó a sufrir tras el caso Baninter han sido menores que los que le afectaron tras la muerte de su primogénito, por lo que estoicamente ha asumido ese reto como hombre, pese a haber sido condenado sin tomar en cuenta las obras de bien que dijo realizó a través de la institución bancaria.

