Editorial

Balance aterrador

Balance aterrador

La imprudencia de conductores y las pésimas condiciones de los vehículos se afianzan entre los factores que más inciden en choques y vuelcos ocurridos últimamente en diferentes vías y que han dejado un aterrador balance de muertos y heridos.

 La voz de alarma ha sonado desde hace mucho tiempo, pero el cuádruple choque ocurrido ayer en Baní, con un saldo hasta ahora de cuatro muertos y 16 heridos, vuelve a llamar la atención sobre los peligros del tránsito.

El exceso de velocidad, rebases temerarios, violaciones de señales, desperfectos mecánicos de los vehículos y la falta de documentos de los conductores se combinan con la permisividad y las malas condiciones de las vías para configurar un panorama infernal.

 La carretera Santo Domingo-Samaná, la autovía del Este, la Duarte y la que comunica con el Sur han sido escenarios de accidentes aparatosos, provocados la mayoría de las veces por imprudencias de los conductores.

Si las “voladoras” y los taxistas constituyen un terror, por ese mismo camino transitan conductores de vehículos oficiales, privados y hasta sin placas  que también se consideran dueños de las calles.  Los frecuentes accidentes son la mejor muestra del peligro en que se han convertido avenidas y carreteras.

Además de establecer responsabilidades, el   choque entre dos minibuses, una patana y una motocicleta ocurrido a la entrada de Baní debe servir para una investigación profunda sobre el transporte terrestre.

 Los usuarios de unidades del transporte, conductores y peatones no pueden estar tan expuestos a tragedias por la irresponsabilidad y el desorden que caracterizan el tránsito.

 Hay vehículos tan destartalados que circulan por calles y carreteras sólo por la tolerancia de las autoridades.

De efectuarse un chequeo riguroso de neumáticos, frenos y condiciones mecánicas son muchos los  que saldrían de circulación.

 Pese al trágico balance  para la población las autoridades parecen hacerse de la vista gorda para evitar conflictos.

El Nacional

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