Como la verdad es el alma de los pueblos y ella os hará libres, como reza la epístola de San Pablo, hoy quiero referirme a los mas allegados colaboradores y portaestandartes del deber del mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, actual jefe de la Policía, ejemplo de esfuerzo y patriotismo, mencionando a varios titanes que en diferentes departamentos ocupan filas de vanguardia.
Por espacio, no podemos mencionar a todos esos prohombres entre quienes se encuentra el prestante subjefe policial, ingeniero Sigfrido Fernández Fadul, inteligente, laborioso, probo, ecuánime, capaz y firme en sus convicciones.
El ilustre general ayudante del Guzmán Fermín, licenciado Henry Peralta, caballerosidad y honradez hecha hombre, batallador y decoroso. El prestante, gentil y honesto doctor Nelson Rosario, montaña del derecho, quien por el tiempo que lleva en el rango y sus aportes a la Policía y al país, es acreedor de ser promovido.
El gran investigador, jurista e historiador coronel doctor César Peralta, quien prestigia a esa entidad y a las ciencias, también merece por el tiempo que lleva ser promovido.
El general licenciado Ramón Rodríguez Sánchez, símbolo del trabajo, la constancia, integridad, fino investigador. El general sancristobalense Heredia Fructuoso, titán de la dignidad, laboriosidad y firmeza.
El destacado mayor general José Luis Domínguez Castillo, estampa de honradez. El inteligente y meritorio general de brigada doctor Ramoncito Girón, acucioso investigador, baluarte policial. El coronel Ruddy Almánzar Medina, asistente del Jefe, es afable, noble y valiente luchador por esa entidad.
El general Enríque Pérez, decente, formal, experto investigador. El general Eddy Reyes, dotado de extraordinaria capacidad, de luminosa trayectoria. El general Leonte Alburquerque, lumbrera del derecho, consultor Jurídico que lleva la estirpe de su ilustre padre, licenciado Leonte Albuquerque.
El coronel Genaro Suero Jiménez, comandante de San Cristóbal, con límpida hoja de servicios. Y el coronel Alejandro Estévez Germosén, vertical y firme. La afable mayor licenciada Maribel Vallejo Reinoso valiosa mujer profesional, experta en etiqueta y protocolo, quien tanto prestigia.
Y como los últimos serán los primeros, según Cristo Jesús, allí está también junto a su esposo cual Saltitopa de estos tiempos la doña Patricia Chamely de Guzmán, dama excepcional, fiel al hombre de sus sueños quien realiza una sigilosa y ejemplarizante labor social y humanitaria. La felicitamos sinceramente.
Y cual estrella amorosa, que he tenido el placer en contemplar su accionar varias veces, quien cuida y protege a su destacado progenitor, la encantadora adolescente Nicole, flor de estos tiempos. Al decir de Carmen de Silva: La verdad de los niños es angelical, la de los viejos es divina.
Exhortamos a esta constelación de altos oficiales repetir el postulado de Orison S. Marden: Siempre se puede, querer es poder, consigna de mi vida estudiantil y también de hoy.

