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 Barrichello brilla en Fórmula Uno

 Barrichello brilla en Fórmula Uno

Monza (Italia),  EFE. A falta de cuatro carreras para que concluya el Campeonato del Mundo  Fórmula Uno, la escudería Brawn GP  logró su cuarto doblete de la temporada en Gran Premio de Italia, con el brasileño Rubens Barrichello y el británico Jenson Button, y acaricia los títulos de constructores y pilotos en un año para olvidar por sus continuos escándalos.

   Los Brawn, que se aprovecharon de una interpretación del reglamento, ratificada por la FIA, pero que la mayoría de las escuderías creyeron que no se ajustaba al espíritu de la letra, dominaron la primera parte de la temporada y la polémica sobre los difusores de doble plano acaparó las discusiones hasta el mes de mayo.

   Esa ventaja que cobró Brawn GP le permite ahora estar muy cerca de conseguir en el año de su debut el Mundial de constructores y  pilotos con Button y Barrichello y ya pueden hacer cuentas y preparar fiestas  en Japón o en Brasil.

   Al lío de los difusores siguió el de las mentiras de Lewis Hamilton y McLaren en el Gran Premio de Australia, en detrimento de otro competidor, Jarno Trulli, y Toyota, que resolvió finalmente el Consejo Mundial del Motor (WSMC) con una simple reprimenda, porque prometieron portarse bien en McLaren y su propietario Ron Dennis, uno de los enemigos del presidente de la FIA, Max Mosley, abandonó aparentemente la dirección del equipo de Fórmula Uno.

   Resuelto el caso de Hamilton y McLaren, llegó la lucha entre la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y la Asociación de Equipos de Fórmula Uno (FOTA), que se oponían a aceptar un presupuesto de 40 millones de euros y un mundial con dos reglamentos si los equipos superaban ese límite.

   Amenazas de escisión, reuniones con  poseedores de los derechos comerciales de  Fórmula Uno, reuniones baldías entre las partes para separarse cada vez más y al final arreglo con la promesa por parte de Max Mosley de no presentarse a la reelección.

   Después del Gran Premio de Hungría, el 26 de julio, había tres semanas de descanso antes de reanudar la competición en Valencia. El brasileño Nelson Piquet Jr. era echado de la escudería Renault y cuatro días después se presentaba en la sede de la FIA, Plaza de la Concordia 8 en París, para confesar que su accidente en el Gran Premio de Singapur del 2008 fue intencionado para facilitar la victoria de Fernando Alonso.

   Max Mosley tenía  oportunidad de acabar con otro enemigo, el director de Reanult Flavio Briatore.

   Curiosamente todas las informaciones en poder de FIA, que acusan a Renault de alterar el resultado de la carrera de Singapur han sido filtradas a la prensa, británica, mientras Mosley anuncia una investigación, y ya sabe que no va ninguna parte.

   Renault y Briatore acusan al clan de los Piquet, padre e hijo, de difamación y extorsión y los denuncia ante el tribunal de París y Briatore.

El Nacional

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