El Banco Central advirtió que aun cuando el crecimiento anualizado del crédito al sector privado en moneda nacional comienza a moderarse, la demanda interna continua elevada, presionando al alza a la inflación que se encuentra por encima de la meta establecida en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
Debido a ello, en su reunión de Política Monetaria del 29 de marzo decidió, efectivo al 1 de abril, aumentar la Tasa de Política Monetaria (Overnight) de 6.0% a 6.25% anual, lo que significa un aumento de 25 puntos básicos.
Al mismo tiempo, mantuvo sin cambio la Tasa de Interés Lombarda en 9.50%, con el objetivo de seguir estrechando el corredor de tasas de política monetaria.
La entidad en su comunicado dijo que las decisiones con respecto a la tasa de referencia están condicionadas por el comportamiento de los principales determinantes de la inflación. En efecto, en febrero de 2011, la tasa mensual de inflación fue de 1.20% y la tasa interanual alcanzó 7.29%, por encima del rango-meta de 5-6% establecido en el Programa Monetario de 2011 para la inflación.
De acuerdo con el Banco Central, influye, en el contexto externo, las recientes informaciones sobre el desempeño de la economía mundial mantienen las perspectivas de recuperación gradual e incremento en las tasas de inflación.
En el caso de Estados Unidos, hay indicios de que el proceso de recuperación se ha consolidado. Las autoridades monetarias de las economías de la región continúan retirando el estímulo monetario a través de alzas en sus tasas de política monetaria con el objetivo de abatir las presiones inflacionarias externas y moderar el alto dinamismo en sus demandas internas,, dijo.
Opinó el Banco Central que los conflictos en países productores de petróleo y las secuelas de los recientes desastres naturales en Japón introducen incertidumbre en el balance de riesgos de la economía global.
En el ámbito doméstico, aunque el crecimiento anualizado del crédito al sector privado en moneda nacional comienza a moderarse, la demanda interna continua elevada presionando al alza a la inflación subyacente.
En la medida en que el retiro del estímulo monetario, mediante una postura de política más neutral, contribuya a desacelerar la expansión del consumo en la economía nacional, el desequilibrio en las cuentas externas tendería a corregirse sin causar mayores problemas al desempeño de las actividades productivas estableció el Banco Central.

