La acepción periodística va a alcanzar de una forma deliberada a las masas de lectores o espectadores y a formarlas, educarlas, provocar actitudes, comportamientos e impulsarlos a acciones sociales valerosas.
Estos objetivos se reflejan en la centenaria historia de los medios de difusión masiva, y no han cambiado en nada. Desde que Johann Joseph von Görres, comunicólogo alemán, escribió en 1814 en el Rheinischer Merkur: «La honorable vocación de la prensa debe ser hablar en nombre de la opinión pública, de nuestra sociedad».
El periodista, la periodista deben escribir, comunicar franca y sinceramente, conscientemente a sus connaturales con base de la veracidad y la ética profesional.
En una democracia, la libertad es la facultad de actuar de manera razonable en todas las circunstancias. La cuestión que una prensa libre tiene que tener gente preparada: profesional, intelectualmente formado, dominar varios idiomas para estar cónsonas con otras realidades sociales.
Los medios de noticias deben dirigirse al corazón y a la razón de los receptores, perceptores, esforzarse continuamente por influir al pueblo con datos emotivos o racionales con el fin de que estos sean los constructores conscientes, convencidos, apasionados de edificar un mundo digno de ser vivido por seres humanos.
Es importante en la comunicación social descubrir los procesos dialécticos, la supresión de las dificultades, la liquidación de los contratiempos, crecimiento intelectual moral de los hombres y mujeres que participen en la comunicación. Y fortalecer un mundo nuevo de conocimientos o renovaciones sociopolíticas.

Porque justamente: «El periodista tiene la verdad como norma irrenunciable, y como profesional está obligado a actuar de manera que la dignidad humana fluya en la sociedad». Porque: «…no hay monarca como un periodista honrado.» José Julián Martí Pérez.
Sé que la génesis tiene sus bemoles, pero este compromiso tangible es la condición de los nexos de un periodismo consecuente y perseverante para los intereses de los ciudadanos y las ciudadanas de un país que necesitan de personas capaces.
Porque existe un presente, igual, hay un tiempo ido. Por la vigencia de mi discurso reflexivo de toma de posesión como fundador y primer secretario general del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), Haina. En este vigésimo segundo aniversario de ese acontecimiento, las ideas y palabras tienen vigencia en estos momentos contemporáneos.
Esta seccional de Haina tiene luz que destella esta noche por el honorable apoyo del presidente CDP, Oscar López Reyes y el comité ejecutivo. Como fluyente objetivo de sumar y/o multiplicar en el gremialismo dominicano.
Con el recuerdo de esa noche a las 7:30, se logró la jurisprudencia gremial con la primera seccional: nombre de periodista Julio Santos Suriel, en un acto solemne el viernes, 7 de marzo del año 2003, El Padrino Night Club, calle Manuel de Jesús Galván 10, Haina; municipio que tiene más de ciento cincuenta mil habitantes y posee categoría de provincia, por su calidad industrial, estudiantil, cultura, educativa, deportiva, empresarial, artística, comercial y profesional marcando su desarrollo constante.
Son muchos los profesionales del periodismo o de la comunicación social, y estudiantes de término en esta vocación. Estos jóvenes no están ni estarán solos. Esta seccional del CDP-Haina, extiende un desarrollo integral.

Esta seccional hainera ya tiene su oficina. Tendremos estrictez en la formación profesional: seminarios, exposiciones de libros, ferias culturales, conferencias magistrales, cursos-taller. Igualmente, relaciones nacionales e internacionales con escuelas comunicacionales. Y como decía el profesor Juan Emilio Bosch Gaviño: «Para ser político y periodista hay que conocer la historia de su país y lengua española».
Haremos énfasis en lo nuestro, en nuestros ancestros, la cultura general y en la gramática española.
El periodismo, eticidad y profesionalismo como he narrado marcan en los estudios de comunicación social al periodista que implica la obligación de dirigirse hacia los demás, hacia la sociedad y hacia la opinión pública con credibilidad.
Este recorrido histórico se escribe por uno de los miembros fundadores nacionales, dirigente y cónsono con la Ley 10-91; del martes 7 de mayo del año 1991 del CDP, Colegio Dominicano de Periodistas, Distrito Nacional, Santo Domingo.
Así como locutor CNEPR-3057; Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía. MM-01-0173; Círculo de Locutores Dominicanos, Inc..
Como un estímulo a la ciencia de la comunicación en Haina, habrá el Premio Periodístico Julio Santos Suriel: Radio, televisión y prensa imprensa. Ya el jurado está laborando en la compilación, organización, producción, presentación, realización y detalles de este magno galardón anual. In Memoriam a un hombre que hizo del periodismo su vida. Con todo esto, admito, que no estoy sólo, está en ciernes directiva suma conocimientos y experiencias en el gremialismo nacional e internacional.
El autor es periodista y politólogo.

