Roma. EFE. El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dijo hoy que no dimitirá tras la sentencia del Tribunal Constitucional que ha invalidado la ley de inmunidad de los cuatro altos cargos del Estado y aseguró que sigue adelante, tranquilo y con más fuerza que antes y dejará en ridículo a sus acusadores.
El Gobierno continúa serenamente, con más ganas si cabe, ya que se considera absolutamente indispensable para la democracia y para el bienestar del país, dijo a Radio Rai al comentar la decisión del Constitucional, que ha derogado la ley conocida como Laudo Alfano, que impedía que prosiguieran los juicios que tiene pendientes. Berlusconi añadió que ha gobernado sin esa ley desde 2001 a 2006 y continuaremos haciéndolo sin ella. Consideró que los dos casos en los que se le implica son farsas, ridículos y absurdos y que lo demostrará a los italianos.
