De acuerdo a estimaciones preliminares del Banco Interamericano de Desarrollo, las exportaciones de América Latina al mundo proyectan un crecimiento de un 29% en 2010, alcanzando aproximadamente 853 mil millones de dólares, y revirtiendo así de manera casi completa la caída de 23% experimentada en 2009.
La participación del comercio intrarregional en el comercio total de América Latina alcanzó en 2010 aproximadamente el 17.5%, ligeramente inferior al nivel de 17.8 % del año previo.
La marcada caída en las exportaciones que se iniciara con la crisis financiera global, en octubre de 2008, comenzó a ser revertida ya hacia finales de 2009, y la evolución de las exportaciones fue sostenidamente positiva en general para estos países desde entonces.
La integración Sur-Sur, especialmente el comercio con China, parece haber compensado la demanda débil de los países desarrollados.
El documento establece que en total, las exportaciones de América Latina a China crecieron cerca de un 50% si se las compara con sus niveles de 2009. En particular en los casos de Brasil y Chile, las exportaciones a China parecen no haber sido afectadas durante el periodo de crisis en la misma medida en que lo fueron las destinadas al resto del mundo, y de hecho muestran crecimiento para algunos meses.
Aún cuando en total estos resultados parecen mostrar una fuerte recuperación en las exportaciones, ésta es frágil y depende de un número de factores externos.
El BID advirtió que si Estados Unidos experimentara crecimiento más lento de lo esperado, o si llegara a ocurrir una profundización de la crisis de deuda en la zona del Euro, la demanda por exportaciones regionales volvería a caer.
Si bien, como se mencionara anteriormente, la diversificación hacia el mercado chino ayudó a mitigar la reciente crisis, un empeoramiento de la recesión a nivel global o una desaceleración prolongada probablemente reducirían la demanda china por los bienes primarios de la región, destacó.

