Ha anunciado el Secretario de Estado de Hacienda que el gobierno emitirá bonos soberanos por US$1,000 MM. Con bajas recaudaciones, un gobierno endeudado, que no quiere ir al FMI, el país recurrirá nuevamente a los bonos soberanos, en medio de la actual crisis global.
Se ha justificado recurrir a los bonos soberanos porque los préstamos y los desembolsos del Banco Mundial toman mucho tiempo en materializarse. Lo cierto es que el gobierno ha fracasado en los intentos de acceder a créditos internacionales, como había anunciado el presidente Fernández el pasado 27 de febrero.
La otra lectura que tienen los bonos soberanos es la realidad que enfrentará el gobierno con miras a las elecciones del 2010, y su interés en mantener la mayoría en el Congreso Nacional, sin medir las consecuencias económicas para los dominicanos. La experiencia de la imposición de la reelección presidencial en las elecciones pasadaas no basta.
En adición a la ya carga pesada que implicó la reelección presidencial para los bolsillos de los dominicanos, ahora se le quiere agregar una nueva emisión de bonos soberanos. Ante las elecciones del 2010, el gobierno pretende nuevamente usar los fondos públicos con fines electorales.
No se quiere ir al FMI, para tener la mano libre en el uso de los fondos públicos, sin implementar ningún plan de austeridad ni de control del gasto. Este debe ser el momento del sacrificio del gobierno, pues ya la mayoría de los dominicanos se ha sacrificado, pagando sus impuestos, contribuyendo con el Estado, y sin embargo, no se recibe una retribución efectiva de los servicios públicos. Esta es la oportunidad de congelar la nómina pública, reducir la inversion en publicidad, eliminar las duplicidades y hasta triplicidades de funciones.

