Opinión

Breve que te quiero breve

Breve que te quiero breve

Más sobre  la Tierra hueca: la idea tuvo un auge tremendo durante el régimen nazi. Asombrosamente, cálculos matemáticos han probado que tanto la idea de un planeta macizo como la de un planeta ahuecado, pueden ser correctas.

Los que están en contra de la idea, proclaman que la Tierra es una esfera muy densa, imposible de que tenga un hueco, pero 200 libros escritos en 300 años dicen todo lo contrario, entre documentos exploratorios y novelas.

Habiendo tantas leyendas y fantasía alrededor del tema es fácil confundirse. Un relato de fantasía es el publicado en 1926, por Edgar Rice Borrough´s, titulado: Tarzán en el centro de la Tierra. El personaje realiza una fantástica aventura, sobre la cual el autor se nutrió de grandes tradiciones tibetanas, nepaleses y birmanas, según lo hace constar en el prólogo.

Sin embargo, la ciencia oficial se opone. La geografía formal se opone. La enseñanza escolar mundial se opone, y sólo enseñan que la Tierra es como es y punto.

Sobre los humanos que habitan en el mundo que está debajo, hay también muchas interrogantes.

¿Por qué viviría gente debajo de la superficie? ¿Son de otra raza diferente de la nuestra? ¿Por qué no conviven con nosotros? En parte se debería a que sus habitantes han aprendido a vivir sin guerras y sin violencia. Se han despegado de la vida material tras una labor de millones de años. Según tradiciones, ellos llegaron a la Tierra 4 millones de años antes que nosotros.                                                                                                                                                                           

De modo que están esperando con paciencia a que los humanos alcancemos ese mismo estado de perfección social, por nuestro propio esfuerzo. Unos dicen que estamos a 10,000 siglos de lograrlo, lo que indicaría que el gran trayecto aún no ha sido cubierto.

Faltaría atravesar dolorosos estados purgativos, y devastaciones humanas cada vez más crueles, para, luego de resurgir de nuestras propias cenizas, enrumbados por la senda creadora y libertaria que ellos ya describieron, luego de vivir postrados a las pasiones de la carne, la soberbia y autodestrucción.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación