Opinión

Breve que te quiero breve

Breve que te quiero breve

Sentado  en su sillón, usted cree estar inmóvil porque sus ojos aprecian la velocidad respecto a las paredes. Pero la realidad es distinta: la Tierra se desplaza alrededor del Sol a 107.208 kilómetros por hora, 87 veces más rápido que el sonido, y gira sobre sí misma a 24 kilómetros por segundo, miles de veces un Fórmula 1. El  Sol se mueve alrededor de la galaxia a  220 kilómetros por segundo, por lo que podría verse en el cielo 20 veces cada hora.

Ahora bien, la Vía Láctea, que es el nombre de nuestra galaxia, se desplaza a 468 mil kilómetros por hora, o 130 kilómetros por segundo. El avión supersónico más rápido  es una torpe tortuga comparado con ella. Pero nuestra galaxia no viaja sola. Se mueve alrededor del Grupo Local, un sistema compuesto por 30 galaxias. El Grupo Local está inmerso en otro mayor, el Cúmulo de Virgo, que se desplaza a 800 mil kilómetros por hora.

Hablamos de 5 mil millones de galaxias, todas dirigiéndose a una dirección concreta a 1,600 kilómetros por hora, una verdadera estampida de soles, que giran sobre sí mismas a  velocidades de entre 800 y 500 mil kilómetros por hora. Claro, batidoras para nosotros, porque, dado su colosal tamaño, dan la impresión de estar inmóviles.

Finalmente, esta retahíla de galaxias avanza hacia el Gran Atractor,  muralla formada por billones de galaxias, que dada su gran masa, provocan ese berenjenal de velocidades, o sea, el verdadero titiritero que mueve los hilos de todo lo descrito. Pese a todo, este sistema responde a la influencia de otras murallas mayores, lo que demuestra que el universo consta de  grandes estructuras subdivididas en racimos.

La pregunta sería: ¿A qué velocidad se mueve el universo? La respuesta es a ninguna, porque no podemos comparar al universo con nada similar para apreciar eso. La moraleja es: todo es relativo, pero eso no quita que su sillón favorito como acabamos de demostrar, se mueve a la velocidad del chinazo, valga la expresión.

El Nacional

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