Opinión

Breve que te quiero breve

Breve que te quiero breve

Piénselo, qué le cuesta: el supuesto descubrimiento de que los extraterrestres nacen en nuestras cabezas, una vez que llegaron provenientes del espacio profundo, en nada diferiría de la imagen de un bebé humano gestándose en la placenta de su madre para luego nacer, o las miles de bacterias que crecen en la boca o en el tracto intestinal. Sería un proceso común y corriente de la naturaleza.

 

Su anidación en nuestra masa cerebral estaría ocurriendo desde hace 5 mil años, época que coincide cuando la humanidad salió de su dilatado estancamiento, que llevaba más de 200 mil años sin exhibir avances en ningún aspecto, y que le permitiría a los humanos de entonces, la construcción de las grandes pirámides de Egipto, por ejemplo, gracias al empuje creativo e intelectual que nos aportó su presencia, algo que ni remotamente surgió en la mente de nuestros ancestros cavernícolas, antes de eso.

 

En una vida humana normal, el cerebro sería “preñado” unas 500 veces. Se infiere que nosotros les hacemos falta para completar un proceso biológico que individualmente no podrían ejecutar, típico cuadro de simbiosis que tanta vemos replicado en nuestro planeta, donde ellos nacen de tamaño microscópico.

 

 Se ha sospechado que muchos dolores de cabeza (migrañas) son causados por nacimientos irregulares, ya que para nacer bajan lentamente del encéfalo para escapar por el aliento de la boca, gracias a que son entidades espirituantes, esto es, sin estructura física al momento de nacer (organismos parafísicos de magnitud etérea), que es entonces cuando comienzan a materializarse paulatinamente.

 

Se supone que nacerían unos 100 extratebebés por cada anidación, luego de 502 días de gestación en el hipotálamo. Digamos que les servimos de capullo donde se guardan en nosotros en su fase larvaria para poder adaptarse a nuestro ambiente sin dificultad, una vez que se adenealizan, esto es, cuando su ADN replica el nuestro. ¿Le parece un disparate? Piénselo, qué le cuesta.

El Nacional

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