El perro es el mejor amigo del hombre. ¿De quién es la frase? En marzo de 1798 Bonaparte llevó a cabo una expedición para colonizar Egipto, que siempre se había antojado imposible. Delante de las impresionantes pirámides, acariciando a su mascota Maldoror, que nunca se apartó de su lado en su infatigable periplo de 3 meses, comprendiendo que la maldad de los hombres hizo caer al gran imperio de los faraones, y que esa era la misma fuerza que se erigía como su principal obstáculo en sus planes de dominar al mundo, Napoleón proclamó textualmente: El hombre es el peor enemigo del hombre y tú eres su mejor amigo, refiriéndose a su perro. Lo que nadie sabe es que dicha frase mágica también se le atribuye a Hernán Cortés, conquistador de México, en sus encarnizados combates con los aztecas, 200 años antes que el Gran Corso. Y siglos antes a Dante Alighieri, autor de la Divina Comedia.
Fuera del perro, el libro es el mejor amigo del hombre. Dentro del perro, quizá esté muy oscuro para leer. Esta frase, hilarante y mordaz, ¿De quién es? Del cómico Groucho Marx, tomada prestada sin autorización a Dillion Taché un actor de circo francés que solía contar chistes mientras desarrollaba sus acrobacias, en 1802, quien a su vez la reprodujo de William Blake, quien es su verdadero autor.
Más vale ceder el paso a un perro que dejarse morder por él, lo dijo Abraham Lincoln, en una traducción al inglés, tomada de un personaje ficticio de la obra El coloquio de los perros, de Cervantes, del 1613.
Una frase más sobre canes: Las historias están más llenas de ejemplos de perros fieles que de amigos fieles. Tan tremenda sentencia es del poeta Alexander Pope, aunque el general Douglas McCarthur la esgrimía como suya, 2 siglos después de que la historia casi olvidara que el poeta Pope la había escrito en su ensayo sobre la moral, del 1772… Y cerramos con esta: Hay tres amigos fieles, una esposa anciana, un perro viejo y dinero contante y sonante. (Benjamín Franklin). La frase solía decirla mi padre con gracia riente, pensando yo que era de su propio peculio. Columna dedicada a Margie Jover Rizik, colega y amiga, fervorosa profesional de Flash, en El Nuevo Diario.

