¿Cuáles son los 7 pecados capitales y cuáles las 7 virtudes que los nulifican? Soberbia, Codicia, Lujuria, Ira, Gula, Envidia y Pereza. En su contra actúan: Humildad, Generosidad, Castidad, Mansedumbre, Templanza, Amor fraterno y Diligencia. Como se puede inferir, la tendencia ha sido exaltar estas debilidades humanas y dejar para después nuestro ánimo virtuoso.
El listado de los 7 pecados capitales fue confeccionado por el papa San Gregorio Magno, en el año 590 de nuestra era. Sostenerlos en ese número fue mérito de Santo Tomás de Aquino, en el año 1250, por considerar al 7 un número mágico. El 7, decía Aquino, es la suma del 3 de la Santísima Trinidad y el 4, los 4 elementos primordiales, o sea, la comunión entre los divino y lo terrestre.
El 7 es el número más recurrente de nuestra cultura, por encima del 3 o del 13. Desde que el poeta Dante Alighieri nombró y utilizó los 7 pecados capitales en ese mismo orden dentro de su obra, dándole pleitesía al 7 en La Divina Comedia, escrita en el año 1307, desde ese entonces los 7 pecados capitales han mantenido su popularidad.
En el 2008 se presentaron nuevos pecados capitales, ante la sospecha de que los 7 clásicos hubieran quedado obsoletos: las manipulaciones genéticas, el consumo de drogas, los abusos ecológicos, la corrupción, la impunidad y el auge de los antivalores y el apostadismo, o sea, jugar loterías y apostar en todos los juegos, serían la nueva camada de estos pecados modelo siglo XXI.
Otros sugieren el chisme y la adulación (limpiasaquismo o lambonismo) dos pecados tan viejos como rascarse. Y finalmente el vicio a los viodeojuegos, llamados a pulverizar la mente de aquellos niños que los prefirieron en lugar de un buen libro.
