Opinión

Breve que te quiero breve

Breve que te quiero breve

El planeta Hercólubus penetró la órbita terrestre por última vez hace 13 mil años y habría causado el fin de la Atlántida. Ahora, estaría de nuevo acercándose a la Tierra con una misión tan definitiva como noble: purificar su aura de las malas energías. ¿Seremos capaces de detener la catástrofe?

Esta información impacta, porque se trata del aproximamiento de este gigantesco planeta, que muy bien podría ser el anunciado Apocalipsis para los creyentes, ese momento fatal y fielmente retratado en la Biblia en que todo rastro de vida será borrado de la faz de la Tierra.

El tema no es nuevo, pero cobra vigencia porque el plazo estaría a punto de cumplirse, justamente el próximo diciembre. Según las 7 profecías mayas, este misterioso cuerpo celeste, también llamado Planeta Rojo, se vendría acercando peligrosamente a la Tierra con una inminente amenaza de exterminio de la vida humana. No debido a una colisión, sino a la acción de su colosal campo gravitatorio cuando pase cerca de la órbita terrestre.

Al ponerse a la misma distancia a la que está el Sol de la Tierra y pasar por un ángulo del Sistema Solar provocaría múltiples terremotos, maremotos, erupciones volcánicas y otras catástrofes, como mortíferas epidemias que nadie sabrá como curar, un calor intenso que secará los campos y la vida y provocará hambre  y creciente oscuridad.

Esto, a su vez, producirá desequilibrios mentales masivos, el desborde incontrolable de las masas humanas y quiebra de la economía mundial, desatando una ola de suicidios como nunca en la historia.

El cataclismo final se produciría cuando el planeta alcance su mayor acercamiento a la Tierra, con el vuelco de los ejes de rotación del planeta. Ojo: ésta es otra forma de profetizar el fin del mundo en este año, absolutamente inconsistente, tendenciosa y, por demás, falsa. No se deje confundir.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación