La vida animal y vegetal en el fondo de los océanos Atlantico y Pacífico, a ocho mil 800 metros de profundidad, montañas, volcanes y otros misterios, desconocidos hasta ahora, es parte de lo que busca develar el equipo de científicos del buque alemán de investigación Sonne (Sol).
Este fascinante estudio científico que recuerda el libro del escritor francés Julio Verne: “20 mil leguas de viaje submarino”, cuando viajar en el fondo del mar era ficción, se hace más fácil con este moderno barco laboratorio construido en 2014.
Con una avanzada tecnología que incluye sondas de perforación, robot submarino a control remoto, cables de hasta 12 kilómetros de longitud y modernas cámaras, el estudio que realizan los científicos desde esta nave contribuirá al conocimiento de los ecosistemas sumergidos, los cambios que se producen en estos, así como de la biodiversidad en las profundidades de estos océanos.
Por los lugares en que el buque navegó, la sonda fue tomando fotos acústicas del fondo marino, lo que permitió tener la cartografía del área, revelando montes y volcanes. También se hicieron perforaciones y se tomaron muestras de plancton y de la fauna.
En Santo Domingo
El Sonne, que atracó en el puerto Don Diego, en Santo Domingo, arribó para una visita cuatro días hasta el 29 de enero, acaba de concluir la primera etapa de un estudio en la fosa de Puerto Rico, localizada en el límite entre el Mar Caribe y el Atlántico. Dicha fosa es el punto más profundo de todo el océano Atlántico. La nave, que mide 118,42 metros y cala 6,60 metros, zarpó el 14 de diciembre pasado de Las Palmas, de Gran Canaria, con un equipo de 40 científicos y una tripulación de 31 personas, en su primera navegación.Periodistas de diferentes medios del país realizaron un recorrido por la embarcación, recibiendo explicaciones tanto del capitán Oliver Meyer y de las doctoras Inmaculada Frutos y Angélika Brandt, profesora de la universidad de Hamburgo, quien precisó que el resultado de este estudio estará listo en dos años.
Sostuvo que tras finalizar la recopilación de material del fondo marino, en la investigación más profunda hecha en esta zona, procederán al análisis en laboratorio.
De su lado, la encargada de Negocios de la embajada de Alemania, Gabriele Weber, dijo que los estudios realizados por el Sonne son financiados por su gobierno, que busca aportar a la ciencia. En esta primera travesía se realizó la cartografía de una parte del Atlántico, desde el Sur del archipiélago de Cabo Verde al Mar Caribe, unos 100 mil kilómetros cuadrados, tomando muestras de más de 10.000 especies de flora y fauna que serán trasladadas en contenedores frigoríficos desde República Dominicana hasta Alemania.

