El Nacional
BARAHONA.- Un equipo de buzos de la Marina de Guerra trabajaba esta mañana en el rescate de la avioneta de la Fuerza Aérea que ayer se precipitó al mar en la bahía de Neiba con cuatro militares.
Las labores de rescate de la aeronave eran supervisadas por el jefe de la Fuerza Aérea, mayor general Carlos Artuna Tezanos, quien se trasladó en lancha hasta el lugar donde cayó la avioneta.
Los equipos de la Marina y la Fuerza Aérea laboraban desde la tarde de ayer en el rescate de la avioneta, pero debieron suspender los trabajos al llegar la noche. Dejaron la aeronave amarrada a boyas para evitar que no se hundiera.
Los buzos son auxiliados por una lancha de gran tamaño de la Secretaría de Medioambiente y Recursos Naturales. El aparato cayó en una zona poco profunda.
En la avioneta viajaban el teniente coronel Mateo Fuentes Soto, el mayor Wáscar González Polanco y las primeros tenientes Lee Mateo y Massiel Estrella, quienes salieron ilesos.
Se dirigía desde Pedernales a la Base Aérea de San Isidro. El accidente se produjo a dos millas náuticas de la playa Acapulco, de la bahía de Neiba.
Los sobrevivientes fueron rescatados por pescadores de la zona que los entregaron a la Marina de Guerra, quienes a su vez los transportaron hasta su base en un bote.
La avioneta accidentada era utilizada para labores de patrullaje en la zona fronteriza.

