CIUDAD DE PANAMA. Al encontrar a Roberto Miller, un hombre negro, de seis pies de altura, como gerente general de un hotel levantado por la cadena Riú como su primera propiedad en ciudad, a un costo de 135 millones de dólares, en el mismo centro de la ciudad Corazón del Mundo, con sus imponentes 35 pisos, uno tiene lejos que pueda ser un dominicano Serie 23.
La presencia de dominicanos en el equipo ejecutivo en el Hotel Riú Plaza Panamá se marca con fuerza. Son siete los dominicanos que trabajan en este hotel, de los cuales la cadena nacida en Palma de Mayorca, aprovecha la experiencia alcanzada por estos sirviendo en otras propiedades del mismo conglomerado que tiene ya presencia en La Florida, El Caribe y otos puntos, donde tiene establecimientos orientados al turismo vacacional de sol y playa.
Los dominicanos que pudimos ver (de un total de siete que aquí rinden su servicio), son el gerente general es el petromacorisano Roberto Miller Nedsky Alburquerque, (Room División Manager), de Santo Domingo y Marino Guerrero, (de Puerto Plata), gerente senior de A y B.
Los dominicanos hemos que servimos en el Riú Plaza Panamá nos hemos acoplado con el personal local y de otras naciones que aquí trabaja. Tratamos de llegar más allá de la excelencia. dice con una sonrisa de satisfacción Roberto Miller.
Miller, cocolo neto, es casado con la española María Angeles Fernández, Directora de Contratación para América Latina, con quien ha establecido un sólida relación de pareja , fortalecida por su mutua pasión por la hotelería de cinco estrellas.-
Alburquerque es uno de los principales ejecutivos vinculados al servicio (recepción, amenidades y habitaciones), por cuya calidad tiene que responder.
Marino Guerrero y su esposa (tambien dominicana que trabaja en recepción del Riú Plaza Panamá) está satisfecho con su trabajo.

