El fabricante de este par de chancletas tuvo la infeliz ocurrencia de hacerlas con los colores y el escudo patrios. Se ignora cómo ha estado la venta, pero puede asegurarse que esto es el producto de la ignorancia y el irrespeto del fabricante.
Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación