Cambia panorama
La muerte en un accidente de aviación del candidato socialista Eduardo Campos, de 49 años, ha transformado el panorama para las elecciones presidenciales de octubre próximo en Brasil. Campos, quien había sido ministro de Lula da Silva, ocupaba el tercer lugar en las preferencias de los electores, detrás de la presidenta Dilma Rousseff, todavía favorita, y del socialdemócrata Aecio Neves. Pero la posible candidatura de la ecologista Marina Silva como sustituta de Camps en la boleta socialista ha creado muchas expectativas, a tal punto que se especula podía disputarle la elección a Rousseff.
En una nación todavía conmovida por la muerte de un candidato que representaba la renovación y el peso que se reconoce a Silva en la política brasileña no se sabe lo que pueda ocurrir en las elecciones de esa nación.
A favor de la ecologista, analfabeta hasta los 16 años, se pondera su mérito de superar la pobreza y construir una carrera política que la erigió como alternativa al bipartidismo de los partidos de los Trabajadores, en el poder, y el de la Social Democracia.

