El recién acuerdo establecido por el Club Dominicano de Corredores de Circuito (CDCC), que preside Marcos Pichardo y la empresa Aero-ambulancia es algo bueno y que beneficiará a toda la clase de la velocidad.
El amigo Pichardo, quien también es un piloto activo, aunque no ha sido tan exitoso en los últimos años como al frente del CDCC, la suerte no ha estado de su parte esta no es su primera vez- consiguió un importante servicio para su clase.
No me sorprende, pues el hombre ha demostrado que le duele y se preocupa por la disciplina que representa. Además, lo trabajador en aras de la velocidad.
La primera vez que Pichardo estuvo al frente del CDCC el mismo alcanzó un lugar de preeminencia e importancia, lo cual, podría haber sucedido, no gustó en un sector que vio con malos ojos su trabajo, ya que la envidia no lo dejaba vivir y, un tanto equivocado, llegó a pensar que sus intereses no del Marcos y el Club- están un tanto en peligro, por el magnífico desempeño de Marcos Pichardo al frente de la institución.
Sólo bastó que este organismo se presentara un problemas entre su presidente de ese entonces, Mauricio Viau y varios pilotos, para que sus miembros pensaran en que sólo Marcos podría salvar el CDCC, como así ocurrió.
Pienso que como fue de manera temporera la toma de Pichardo a la presidencia del Club, todos sus miembros deberían ratificarlo en su próxima Asamblea Eleccionaria.
Considero que se lo merece, ya que el trabajo lo ha hecho y cuando algo marcha bien, por qué cambiarlo.
Claro, es mi opinión personal.
Felicidades
Quiero hacer un aparte, al margen, para felicitar a nuestros atletas que nos representaron en los pasado XXI Juegos Centroamericanos y del Caribe Mayagüez 2010, en Puerto Rico.
Allí nuestros atletas alcanzaron 133 medallas (31 de oro, 27 de plata y 65 de bronce). Se están realizando muchos análisis, por parte de teóricos, muchos de ellos, si detenerse a pensar los grandes esfuerzos y sacrificios que deben hacer estos muchachos para colgar en sus cuellos una medalla, sin importar el color ni tampoco la cantidad.
Ese trabajo, logrado por nuestros representantes internacionales, debemos reconocerlo, aplaudir y sentirnos orgullosos de ellos.
Debemos estimularlos, además de la parte económica, la cual es importantísma, en lo que afectivo y moral.
El país y los atletas ganaron las medallas que pudieron alcanzar. Aunque, también, no estaría demás, una revisión de algunos Hasta la próxima, Dios lo permite. Recuerden: cuiden los bosques y ríos.

