La semana pasada, los Leones del Escogido se proclamaron campeones de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (Lidom) al vencer 1-0 a los Toros del Este en el estadio Quisqueya Juan Marichal, cerrando la serie final con dominio de 4-1 en una contienda pactada al mejor de siete encuentros.
Con esta victoria, los llamados “Coloraos” retienen la corona obtenida la temporada pasada y alcanzan su título número 18 en la historia de la Lidom, consolidándose como el tercer equipo más ganador del béisbol profesional dominicano, solo detrás de los Tigres del Licey (24 campeonatos) y las Águilas Cibaeñas (22).
El campeonato de los Leones tiene un valor especial. Durante la serie regular, el conjunto capitalino atravesó momentos difíciles, incluyendo un rendimiento irregular que los llevó incluso al despido de su dirigente.
Pocos apostaban entonces a que este equipo lograría levantar la copa. Sin embargo, en el Round Robin, bajo la dirección de Ramón Santiago, los Leones sacaron a relucir su temple competitivo.
Lucharon hasta los últimos días para evitar la eliminación y mantenerse con vida, demostrando carácter, profundidad y un fuerte espíritu de grupo.
Juego tras juego, el Escogido fue creciendo hasta ganarse, con méritos propios, el derecho de disputar la serie final.
En el enfrentamiento decisivo ante los Toros del Este, el pitcheo fue el gran protagonista. Aunque el bateo no fluyó con la contundencia que suele caracterizar a ambos conjuntos, los lanzadores escarlatas supieron imponer su ley, mientras los Toros no lograron armar la producción ofensiva necesaria para cambiar el curso de la serie.
Este triunfo no solo corona una temporada de resiliencia ysuperación, sino que otorga a los Leones del Escogido el honor de representar nuevamente a la República Dominicana en la Serie del Caribe.
El equipo ya se encuentra en Guadalajara, México, donde disputa un torneo de cuatro equipos que se celebra del 1 al 7 de febrero.
Desde estas páginas, felicitamos a los directivos de oficinas de los Leones del Escogido, a su cuerpo técnico, jugadores y fanaticada, por un campeonato ganado con coraje, disciplina y fe en el proyecto.
Es una corona que honra la historia escarlata y reafirma que, en el´béisbol dominicano, nunca se debe subestimar el corazón de un
verdadero campeón.
Por: Héctor García
hectorgarciasr@gmail.com

