CANNES, Francia (AP) Latinoamérica estuvo bien representada el sábado en la competencia de cortometrajes del festival de Cannes, donde cuatro de las nueve películas en esa categoría provienen de América del Sur o del Caribe.
La realizadora chilena Marialy Rivas presento Blokes, la historia de un adolescente que descubre su homosexualidad bajo la dictadura militar de Augusto Pinochet en los años 80.
En quince minutos, Rivas logra captar la tensión de la sociedad chilena de la época. A la vez tierna y cómica, la cinta recibió un largo aplauso. Rosa, de la argentina Mónica Lairana, retrata la vida cotidiana de una mujer de más de cincuenta años que vive sola en un departamento deprimente.
La película de once minutos plasma la soledad y el deseo frustrado del personaje. El realizador cubano Pedro Pío Martín Pérez presentó Maya, de trece minutos, que pone en pantalla la vida de un perro de pelea y su propietario durante los tres días antes de una riña a muerte.
Estacao, de la brasileña Marcia Faría, es la historia de una joven de provincias que llega a Sao Paulo con el sueño de volverse actriz. Sola y sin dinero, se instala en la estación de autobuses de la ciudad más grande de América del Sur.
Otras ofertas incluyeron una película animada sobre los perros del Estambul de principios del siglo XX, un breve documental danés sobre una mujer centenaria y la historia de una niña que quiere ser fisicoculturista, contada por un director australiano. El jurado, encabezado por el conocido realizador canadiense Atom Egoyan, anunciará el cortometraje ganador el domingo, durante la ceremonia de clausura de la 63ra edición del festival.

