Ustedes, portadoras de la infinita flexibilidad que nos falta a los seres humanos, vienen cada año a mostrarnos su ejemplo.
Hacen un recorrido de miles de kilómetros impulsadas por la fuerza del amor.
Vienen a entregar al planeta el fruto del amor, sus crías, al llegar a parir.
O vienen a buscar el instintivo gesto hacia el amor, al aparearse para dar continuidad a su especie.
Ustedes que llegan a cantar con su sonido profundo y único, nos vienen a ofrecer un ejemplo de convivencia con el ambiente y con los demás seres vivos del Universo.
A ustedes, ballenas jorobadas, vengo a agradecerles la gracia de su existencia.
El estilismo fluido de sus formas.
La belleza simple, accesible y gratuita de sus volteretas, levantadas para dar sentido al horizonte azul del mar.
A ustedes, Ballenas Jorobadas, vengo a darles mi homenaje.

