A pesar de que el Centro de Operaciones (COE) mantiene el nivel de alerta roja en 24 provincias por el huracán Irene, al parecer los capitaleños han hecho caso omiso al llamado de las autoridades debido a que las actividades se desarrollaban de forma normal esta mañana.
En las primeras horas de hoy las instituciones del Estado, los bancos, supermercados, tiendas, repuestos, colmados y otros negocios abrieron sus puertas ofertando sus mercancías al público, sólo las escuelas, colegios y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) permanecían cerrados.
El Ministerio de Educación suspendió la docencia para este lunes en todas las escuelas públicas y colegios privados del país, ante el paso de Irene, que en las primeras horas de hoy se convirtió en huracán.
También los buhoneros de la avenida Duarte colocaban sus mercancías en las mesas que están ubicadas a ambos lados de la arteria comercial como si no se dieran por enterado del peligro que representa el mencionado huracán para la República Dominicana.
A diferencia de otros momentos cuando se han anunciado fenómenos atmosféricos, los capitaleños no han colocado cinta adhesiva en los cristales de los edificios, tiendas, negocios y viviendas, entre otras edificaciones como medida de prevención.
Tras un recorrido, El Nacional, en la mañana de hoy, se comprobó que las vallas de empresas publicitarias se mantenían en sus lugares habituales, a excepción de las retiradas cuando fue anunciada la tormenta tropical Emily, que no se han vuelto a colar.
El tránsito fluía de manera normal en las diferentes calles y avenidas de la capital y se podían observar los tapones habituales en avenidas como la 27 de Febrero, Máximo Gómez, Tiradentes, John F. Kennedy y Bolívar, entre otras.
En estas arterias se veían se observaban filas de pasajeros esperando abordar un vehículo del transporte público de pasajeros para llegar su trabajo.
Específicamente en la intersección de las avenidas 27 de Febrero con Máximo Gómez se podía observar que una gran cantidad de personas, paraguas en manos esperaban vehículos y salían de la parada del metro, Profesor Juan Bosch, de donde salía gran cantidad de personas que se dirigían a sus trabajos.
La afluencia de público que asistía a los supermercados era norman, a diferencia de otras fechas que se anunció que un fenómeno atmosférico impactaría el país.
En el malecón, el oleaje era normal y se podía ver como se confundían las aguas del mar Caribe con los rayos resplandecientes del sol.
Sin embargo, mientras pasaban las horas de la mañana se podían ver nubarrones esparcidos por los diferentes puntos en el Distrito Nacional.
En alerta roja están La Altagracia, La Romana, San Pedro de Macorís, San Cristóbal, Peravia, San José de Ocoa, Azua, Santo Domingo, Distrito Nacional, El Seibo, Hato Mayor, Valverde, Barahona, San Juan de la Maguana, Independencia, Baoruco, Monte cristi, Puerto Plata, Espaillat, María Trinidad Sánchez, Samaná, Duarte, Monte Plata y Sánchez Ramírez.
En amarilla, Monseñor Nouel, La Vega, Santiago, Elías Piña, Dajabón, Pedernales, Hermanas Mirabal y Santiago Rodríguez.
UN APUNTE
UASD suspende
La Universidad Autónoma de Santo Domingo anunció la suspensión de la docencia desde este lunes en su sede central y en los centros universitarios regionales, ante el inminente paso por el país del huracán Irene. La información la ofreció el rector, Mateo Aquino Febrillet.

