Cooperstown: ¡y es fácil!
¿Tienen varios peloteros dominicanos, activos y retirados, sus boletos para tomar el tren que va directo al Salón de la Fama de Cooperstown, en el estado de Nueva York?
¿Creen esos astros criollos que lo que hicieron o están haciendo en las Grandes Ligas los catapulta para ingresar al Hall of Fame del pueblo de la familia Cooper, incluyendo el gran escritor James Fenimore Cooper, autor de clásicos como El Último de los Mohicanos?
Varias veces he escrito en esta columna y comentado en el programa radial El Gobierno de la Mañana que algunos jugadores dominicanos corren el riesgo de que en su entusiasmo y seguridad se queden con el moño hecho.
No es fácil entrar al Salón de la Fama, y el que lo dude, que sepa que para lograrlo hay que obtener ¡el 75% de los votos!
Otra prueba de lo complicado que es escalar la inmortalidad cupertiana es que un solo dominicano, Juan Marichal, ha alcanzado ese honor, a pesar de que la República Dominicana es un país productor de parte de lo mejor del béisbol de las Grandes Ligas. En cantidad y calidad, demostrado y reiterado.
Se acaba de efectuar una nueva votación para escoger otra tanda de miembros del Salón de la Fama, y apenas uno logró la votación estatutaria del famoso y duro 75%: André Dawson, que jugó 20 temporadas con los Expos de Montreal, los Cachorros de Chicago, los Medias Rojas de Boston y los Marlins de la Florida.
En esas 20 temporadas el apodado Halcón jugó en 2627 partidos, con 9927 turnos, 1373 anotadas, 2774 hits, 503 dobles, 98 triples, 438 jonrones, 1591 empujadas y promedio de 279, con 5 temporadas sobre los 300.
Un ejemplo que he puesto a los jugadores dominicanos es el del gran lanzador Bert Blyleven, al que le están dando bola negra desde hace ¡13 años!
¿Cuáles fueron sus numeritos? Lean: 287 victorias, 692 juegos, 685 iniciados, 242 completos, 4970 entradas lanzadas, 60 blanqueadas y 3701 ponches. Pocos lanzadores, de ayer y de hoy, exhiben numeritos como los del nacido en Holanda y desarrollado en Estados Unidos. Su curva era la más fuerte de su época para un pitcher derecho.
¿Saben a quién le acaban de dar bola negra el día de la elección de Andrés Dawson? Nada menos que a Roberto Alomar, con 2379 juegos, 9073 turnos, 1508 anotadas, 2724 hits, 504 dobles, 210 jonrones, 1134 empujadas y promedio de 300 en 17 temporadas.

