El funesto demócrata Lindon Jonson y el funesto republicano (más bien reo-público) Richard Nixon perdieron la guerra de Vietnam entre finales de la década de los años 60 y principios de la década de los años 70.
Lyndon Jonhson terminó su carrera politiquera totalmente desacreditado, hasta tal punto que no se atrevió a buscar la reelección en 1968, y hoy está en el zafacón de la historia.
El caso del desprestigiado mafioso politiquero Richard Nixon fue peor: el único presidente de los Estados Unidos que ha sido sacado del ser expulsado: el famoso inpeachment.
Fueron muchos los factores que provocaron la derrota USA en la citada guerra del sudeste asiático, pero yo considero que el factor clave fue que un ejército regular (EU) se enfrentó a un ejército irregular (Vietnam).
Así como Lyndon Jonhson y Richard Nixon son los grandes perdedores de la guerra vietnamita, George Bush junior (alias Yoryi Boy) es el gran perdedor de la guerra en Irak, siempre añadiendo los problemas que enfrenta un ejército regular (aunque sea el más poderoso de la Tierra) ante una fuerza irregular.
La historia lo demuestra: Máximo Gómez y Fidel Castro en Cuba frente al imperio español y la tiranía de Batista; los independentistas y restauradores dominicanos frente al tremendo gobierno haitiano y al propio imperio español.
Lo demostraron los partisanos de Tito frente a los nazis en la Segunda Guerra Mundial, los revolucionarios estadounidenses, franceses y bolcheviques en la incipiente unión USA, en la Francia de 1789 y en la Rusia de 1917.
Para no ir más lejos, lo que hicieron los propios vietnamitas, con Ho y Giao a la cabeza no sólo frente a USA sino ante frente al Japón.
El célebre Complejo Militar-Industrial de que habló el generalísimo Eisenhower (comandante supremo aliado en la Segunda Guerra Mundial y presidente de los Estados Unidos en 1952 y 1956) obligó al gran presidente Barack Obama a concentrarse en la guerra de Afganistán tras la pérdida de la guerra iraquí.
Y ha tenido que enviar más jóvenes a morir en tierras lejanas y en una guerra que no es la suya. Guerra que, como Vietnam e Irak, también se perderá.

