Opinión

Cápsulas

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La noche histórica del 14 al 15 de abril de 1912 el barco más famoso de la historia naval chocó con un iceberg y comenzó a hundirse. Era el celebérrimo “Titanic”.

Esa nave de triste destino, que era inglesa pero había sido construida en los astilleros irlandeses, fue bautizada como “el barco que no puede hundirse”. Ironía de la vida.

El “Titanic” salió de Inglaterra para dirigirse a los Estados Unidos, con miles de pasajeros que iban desde millonarios a pobres, pasando por la clase media.

Los ricos disfrutaban en el “Titanic” de lo que hoy es un hotel de los llamados de quinta categoría, y poesía un confort que solo lo igualaría más tarde el famoso “Norway”.

Se calcula que tras el hundimiento, que tomó varias horas, la cifra de muertos estaba por encima de los 1.500, pero las labores de rescate de gente valiente y los botes permitieron que sobrevivieran más de mil seres humanos.

La fama del “Titanic”, si bien comenzó de inmediato, dada la magnitud de la tragedia, se popularizó cuando el célebre director Jean Negulesco hizo una película homónima, aunque en varios países, incluyen la República Dominicana, fue titulada “…y el mar los devoró”. Recuerdo haber visto en dicha cinta a figuras notables del Séptimo Arte, al estilo de Bárbara Stanwyck y Clifton Webb. Era 1953.

Pero la mayor promoción llegó cuando el brillante realizador James Cameron hizo una nueva versión, esta vez protagonizada, entre otros, por dos de las figuras más taquilleras de la historia del cine: Leonardo Di Caprio y Kate Winslet.

El propio James Cameron llevó a cabo una intrépida, valiente y costosísima operación para rescatar la nave, lo que logró hace algunos años, en una de las proezas náuticas más asombrosas de todos los tiempos.

En el “Titanic” de aquella jornada que comenzó el 14 y terminó el 15 de aquel 1912 se encontraba una niña de 2 meses llamada Milvina Dean, que se salvó junto a la madre mientras el padre moría en el hundimiento. La favoreció, para los cabalísticos, el número 13 del bote que la salvó. Y también el buque de rescate llamado “Carpathia”.

En Southamton, Inglaterra, acaba de morir Milvina Dean, la última sobreviviente de aquella noche fatal y de aquel hundimiento terrible. Tenía 97 años de edad.

El Nacional

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