El general George Washington fue el padre de la Patria USA y el primer presidente del país, electo en 1789 y reelecto en 1792.
No quiso seguir en la presidencia, se retiró a su finca en Virginia junto a su famosa esposa Martha (la que cortó el cerezo) y murió lleno de gloria en 1799.
Eso quiere decir que, a pesar de ser el máximo héroe militar independentista y el primer mandatario de la naonata nación, no generó una familia que convirtiera su leyenda en una realidad política después de él.
John Adams fue el segundo vicepresidente estadounidense, pero venía de una familia ilustre que encabezaba Samuel Adams. Y además, procreó a John Quincy Adams, sexto presidente de los Estados Unidos. La dinastía se cortó ahí.
Abraham Lincoln por citar otro de los presidentes ilustres de los Estados Unidos, murió asesinado en 1865 tras ser electo en 1860 y reelecto en 1864, sin crear una dinastía.
Ninguno lo hizo, ni siquiera el más notable estadista USA del siglo 20: Franklin Delano Roosevelt, quien a pesar de tener dos hijos, un civil y un militar, no creó una especie de clan Roosevelt, algo que tampoco siguió la más brillante primera dama de Estados Unidos: su prima, esposa y viuda Eleanor Roosevelt (la Primera Dama del Mundo).
Si partimos de los Adams, aunque en escala mayor, llegamos a la más importante dinastía política de los Estados Unidos y sus 233 años de independencia: la de la familia Kennedy, o más bien Fitzgerald (por la matriarca Rose) Kennedy, por el patriarca Joseph.
Y entonces llegamos al célebre y fuera de serie presidente John Fitzgerald Kennedy, su hermano el procurador general, senador y futuro presidente si no lo matan (la misma trama que mató a su hermano el 22 de noviembre de 1963), su hermano el senador (por 40 años) Edward-Ted-Kennedy, y una lista que incluye representantes, gobernadores, líderes civiles, activistas de empresas monumentales, etcétera.
Hombres y mujeres, desde el embajador Joseph, el presidente Jack, el candidato presidencial Bobby y el senador Teddy, han formado la familia más influyente, prestigiosa y famosa de la historia de los Estados Unidos.
El cuarto miembro más importante del clan Kennedy, el senador bostoniano Edward, acaba de morir a los 76 años de edad, pero la leyenda sigue la mística se mantiene y el apellido Kennedy está en la historia de los Estados Unidos.

