El perfil dominicano
Señor director:
Léase esto como una denuncia llena de rubor social, en atención a que la madre y el padre de familia que aparecen como modelos de todos los encartes publicitarios del país, permanentemente responden a un perfil claramente foráneo.
Sencillamente el dominicano real no existe.
Las firmas comerciales que saturan los periódicos con su folletería anglosajona, reniegan del cliente devoto que les favorece.
Lo que vemos en esos folletos que venden productos, es un perfil netamente europeo, con modelos de madre y padre que en nada recuerdan al consumidor de los supermercados del país.
Por más que, solo uno si acaso, uno de cada 100 mil pueda pasar por la caja exhibiendo una tez 100% europea y el mal llamado «pelo bueno».
Las raíces africanas de nuestra sangre no se pueden negar, por más que los folletos de los grandes supermercados y centros comerciales insistan en abjurar de la dominicanidad de la que está ungido este pueblo bendito, que es la misma clientela tan devota de esas firmas.
¿Por qué no se legisla en ese sentido? Entretanto, quisiera ver al primer supermercado que salga ahora a promover sus productos echando mano de modelos propios de este país.
Atentamente,
Carlos Mata
Escritor
El terrorismo
Señor director:
Es una pena que sea la muerte de decenas de personas lo que haga ver a un grupo de personas, incluyendo dirigentes y líderes de algunos sectores, que el terrorismo no se combate con terrorismo.
Definitivamente, después de la invasión a Iraq, de los bombardeos en Afganistán y de otras acciones similares que han llevado a cabo las grandes potencias, el mundo no es más seguro.
No es difícil ya para nadie saberlo, el mundo no es más seguro por el hecho de que los poderes que nos gobiernan lancen más gente y lleguen a segar la vida a mayor cantidad de personas inocentes.
Lo que ocurrió recientemente en Noruega es una muestra de ello. El terrorismo no tiene colores ni bandera, es terrorismo, y no se combate con terrorismo de Estado.
Atentamente,
Luisa López
Santo Domingo

