Edificios deteriorados
Señor director:
Resulta incómodo y desagradable para los abogados, postular en los tribunales de la provincia Santo Domingo, principalmente en las salas judiciales que funcionan en la avenida Charles de Gaulle, debido a las malas condiciones de las salas de audiencia.
Recientemente, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, doctor Subero Isa, declaró que su gran dolor de cabeza son las dificultades con que laboran los tribunales del citado distrito judicial, ya que los mismos están alojados en un edificio alquilado.
Por ejemplo, las salas penales del Juzgado de Primera Instancia y de la Corte de Apelación, administran justicia en unos cuchitriles donde caben apenas diez personas, quedando fuera de los mismos los imputados, los actores civiles, los testigos y los abogados.
Mientras se conoce un expediente, las partes involucradas en otros casos tienen que esperar hasta cuatro horas de pie, porque no hay asientos en los pasillos.
Las condiciones penosas que presentan las salas de audiencia y las oficinas administrativas del Palacio de Justicia ubicado en la zona oriental, torna ausente la solemnidad que debe primar en el desarrollo de los procesos judiciales. Esas salas son descritas por los letrados como salones augustos que es sinónimo de magnifico, palabra a la cual nadie recurre como parte de la retórica jurídica, cuando el abogado ejerce el rol de actor civil o defensa técnica en los expedientes.
El máximo tribunal de Justicia tiene autonomía presupuestaria, por lo que debe urgentemente construir un palacio de justicia que sea un lugar limpio y amplio donde se pueda respirar un aire que sea cónsono con la delicada tarea de hacer justicia en nombre de la República.
Son tan precarias las circunstancias en que interactúan los actores del sistema judicial en la parte Este de la aludida demarcación provincial, que algunos abogados prefieren ejercer el derecho en los tribunales del interior del país que acudir a la fatiga, el cansancio, la irritación y el forcejeo que caracteriza el ambiente de los tribunales en la Charles de Gaulles.
Hay que reconocer que la Suprema Corte de Justicia ha levantado modernos edificios en casi todo el territorio nacional, donde los magistrados del orden judicial, los togados, los empleados y todos los usuarios del sistema judicial se sienten satisfechos.
Atentamente,
Dr. Hugo A. Ysalguez
Santo Domingo

