Los servicios
Señor director:
El desempleo y los bajos salarios constituyen hoy en día un serio problema, porque los servicios básicos no se cobran en este país atendiendo a la realidad de que la mayoría de la gente percibe bajos salarios.
Si una persona paga más de 800 pesos por un teléfono residencial, mil pesos por la energía eléctrica y 200 pesos por el agua, servicios sin los cuales hoy en día es imposible vivir, eso es más de la tercera parte del salario mínimo de ley y la quinta parte de un salario de 10 mil pesos, que es lo que percibe mensualmente mucha gente que trabaja en el sector público y en el sector privado y que tiene calificación media, y es la décima parte de lo que cobra un maestro que trabaja dos tandas.
Los funcionarios que dicen que todo está bien, parece que desconocen esta realidad.
No es que uno le esté echando la culpa al presidente Leonel Fernández, pero muchas veces él habla de espalda a esta realidad, y eso no se puede aceptar.
Solamente hay que pensar que en la suma citada es modesta en relación con lo que se paga en la mayoría de los hogares, y no incluye alimento, ropa, servicios médicos y muchas otras necesidades con las cuales el ser humano tiene que convivir a lo largo de su existencia.
Cuando uno dice que la situación está mala, dicen que uno está politizando el asunto, pero no es la intención.
En el actual gobierno, en el anterior, y dolorosamente parece que también en el que vendrá, habrá que quejarse de esto, porque la verdad es que nos están maltratando, porque nos tienen condenados a la pobreza.
Cuando los empresarios dicen que hay que elegir entre desempleo y bajos salarios, no se refieren a dos opciones, sino a una sola, porque nadie elegiría el desempleo ni tampoco el salario de miseria, sencillamente tiene que vivir como pueda y vive cada día sin saber cómo enfrentar las necesidades de los días por venir.
Eso es maltrato, aunque mucha gente no se de cuenta. Yo quisiera decir que la situación está buena, pero no hay motivo alguno para decirlo.
Atentamente,
Ana Isabel Ferreras
Santo Domingo
