Partidos políticos
Es imperativo e inminente terminar las contribuciones económicas a los partidos políticos por vía del gobierno y la Ley 33-18, ya que este ejercicio promueve el vandalismo y corrupción dentro de estas instituciones. Es urgente implementar el sistema de contribución electoral que usan los países desarrollados, como los Estados Unidos. Según la Ley de Campañas Electorales Federales las contribuciones están sujetas a límites, por ejemplo: Individual US$2,900, Comité de candidatos US$2,000 y Comité de Acción Política (PAC): multicandidato US$5,000, todos estos montos por elección. Estas donaciones por individuos y Comités Políticos promueven los valores democráticos y termina la influencia tanto dentro del gobierno, como fuera por criminales y narcotraficantes.
El presidente Abinader debe imponerse ante este desastre y desfalco económico a estos partidos que en vez de defender los intereses constitucionales de los dominicanos, son los centros emisores de los casos de corrupción y robo al erario gubernamental. La independencia de los poderes del estado no existe en este país con ramificaciones presidencialistas, por eso la responsabilidad total de que no se cumpla con esta promesa de solo dar la mitad de lo presupuestado a los partidos políticos caen en los hombros del presidente Abinader. El cambio se nota solo en los miembros del Partido Revolucionario Moderno (PRM), una sucursal del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) que tenían desde el 2004 fuera del gobierno. Esta es la razón por la que vemos el nepotismo familiar al por mayor y al detalle en posiciones en este gobierno del “mas de lo mismo”. Los morados “comían solos” y estos “comen con todo y familia”.
Las leyes 33-18 y 15-19 de Régimen Electoral no establecieron un porcentaje específico de cuánto dinero debe recibir los partidos políticos. Esto ha sido manipulado a la medida de las necesidades electorales y ambiciones de los dirigentes de estas organizaciones. La voluntad de usar las leyes siempre a favor de los que están en el poder y en contra de los intereses del pueblo es la norma constante sin importar el partido en el poder.
Nosotros no podemos permitir que se regale tanto dinero a las organizaciones políticas que han hundido este país en corrupción, endeudamientos internacionales, inseguridad ciudadana, una mala educación y sin un sistema energético o agua potable.
Elvin Dominici

