Alfabetizar
Señor director:
Todos deberíamos apostar a que sea exitosa la campaña de alfabetización patrocinada por el gobierno encabezado por el licenciado Danilo Medina Sánchez, quien, al parecer, no ignorará a los pobres como hizo el indolente presidente pasado, y por eso, en su última gestión, estos se multiplicaron. Ahora albergamos la esperanza (ojalá no sea inútil) de que él cumpla lo que prometió, palear la calamitosa existencia de los menos pudientes, demasiado evidente para pasarla desapercibida.
Es una loable acción sacar a los más pobres e iletrados de lo oscurantismo, y quienes ayudemos tendremos la satisfacción del deber cumplido, con esos hermanos nuestros dignos de mejor suerte. Pero al presidente de la Asociación Dominicana de Profesores, ADP, es pertinente refrescarle la memoria con algunas verdades.
Integrarse a alfabetizar es una acción voluntaria y no debió ofrecernos sin socializar su idea con nosotros. Hay educadores inactivos que dieron sus mejores años al sistema educativo y su pensión es el sueldo mínimo y sus penurias son inenarrables. A esos les hubiera gustado que el vocero magisterial (diputado) se acordara de ellos y abogara para que el anterior presidente les mejorara la pensión, pues pensionó a personas con lujosos sueldos sin haber servido al Estado.
No es ocioso pedir al presidente de ADP que no aluda a los educadores activos e inactivos de manera general, pues no cumplió con su rol de representarnos a todos. Casi finalizando su gestión, quizás los maestros de su corriente política tienen algo qué agradecerle, pero los de otras y quienes no pertenecemos a ninguna, nada le debemos, por ser el vocero más cetario y politiquero de todos los que hemos tenido.
A mis colegas, pensionados y jubilados, les sugiero no irritarse con las pachotadas de ese ¨vocero¨. Apliquémosle el dicho de que a palabras necias, oídos sordos¨ y todo los que podamos, sumémonos a la campaña de alfabetización, pues el país está sumido en un desorden sin precedente y los más afectados son los iletrados, casi todos pobres, por culpa de poderosos promotores de inequidades, que solo se acuerdan de ellos cuando quieren votos. Ayudemos a que aprendan a discernir y no se dejen engatusar de quienes dirigen instituciones de servicios públicos, se adueñan del erario y día a día les roban la esperanza de una mejor vida.
Atentamente,
Lic. Teresa Gómez
Santo Domingo

