¡Qué joya!
Señor director:
Desde que leí la primera edición de este periódico vespertino aparecida en el año 1966, (creo fue domingo), me convertí en un asiduo y fiel lector del que sería, si no el más, uno de los prestigiosos diarios dominicanos, pasando luego a ser uno de sus desinteresados colaboradores, con la publicación de artículos, cartas y reportajes, así como unas que otras notas de denuncia. Sin embargo, algunas veces, me veo impedido por razones económicas u otras circunstancias, de adquirir algunas ediciones.
Fue precisamente en la edición 15251, correspondiente al domingo 7 del presente mes, cuando me entero y leo con estupor a través de la columna de la destacada ginec610ga y columnista, Liliam Fondeur, de que los honorables» senadores aprobaron por unanimidad la propuesta, no se dé quien, de declarar un Día de Regocijo Nacional por el desaparecido expresidente Joaquín Balaguer.
Esto que, como bien dice Fondeur, es vergonzoso, también, agrego yo, se constituye en musaraña a la estirpe gloriosa de los que fueron capaces de enfrentar el trujillismo encarnado en los 12 años aviesos del balaguerismo.
La respetada ginecóloga hace un recorrido retrospectivo y pavoroso por el camino de la sangre derramada en las personas de Guido Gil, Sagrario Díaz, Henrry Segarra, Amín Abel, Orlando Martínez, Goyito Castro, Amaury Germán Aristy, Camaño Deñó, Narcisazo, y unos etcéteras infinitos, cuyo recorrido debe detenerse en la fecha precisa del 9 de noviembre, cuando se cumplen justamente 36 años de que la muerte tocó a la puerta de Ja mujer dominicana, por la violencia entronizada, con la eliminación de líderes y dirigentes opositores, cayó asesinada por sicarios al servicio del terrateniente Pablo Díaz, la líder y humilde luchadora campesina Florinda Soriano (Mama Tingo), en Hato Viejo, Yamasá.E
Mamá Tingó, oriunda de Villa Mella, era la cabeza de la lucha de los campesinos sin tierra de dicha región, y fue muerta en el tercer periodo del hoy proclamado «Padre de la Democracia», y cuyo nacimiento el Senado conmemorará con un Día de Regocijo Nacional…
¡Vaya Perla!
Tiene razón la doctora Lilliam Fondeur, pues solo los mezquinos tienen tiempo y espacio para tales mezquindades.
Atentamente:
José Antonio López (Che)
Santiago

