Danilo y la reforma
Señor director:
Cuando los dominicanos decidieron escoger a Danilo Medina Sánchez, como su nuevo mandatario, lo hicieron convencidos de que la nación necesitaba urgente de un gobernante que pudiera cambiar radicalmente el sistema de cosas.
Ahora bien, por la irresponsabilidad y el mal manejo de las autoridades pasadas, Danilo Medina encontró un gran desastre. Hay que destacar que, aunque la nueva reforma fiscal sometida por el nuevo gobierno de Danilo se le ha visto como maligna y una estocada a los más pobres, no es menos cierto que el gobierno entiende que es necesaria para poder recaudar los recursos necesarios para comenzar a enderezar los entuertos dejados por las autoridades pasadas, por lo que hay que reconocer que la voluntad política y el accionar exhibido hasta el momento por Danilo, son el preámbulo de que este no quiere cruzarse de brazos y trata de sacar a flote la economía nacional.
Danilo, como un presidente responsable y coherente, dijo que no iba a negociar con deshonestos, para no volver a encontrarse con los dos maletines llenos de deudas, demostrando de esa manera de que quiere dejar una impronta para que su gobierno comience a diferenciarse de la gestión de su antecesor el doctor Leonel Fernández Reyna, quien demostró en sus doce año de gobierno ser enemigo de los pobres, porque asumió, en términos prácticos, la meta de dar continuidad a la vigencia del librito del hombre cuyas enseñanzas él asumió y a quien convirtió en su líder, el doctor Joaquín Balaguer.
Considero que ahora tocará a Danilo, como nuevo gobernante, tratar de dar aliento al pueblo dominicano, y paso a paso, deberá comenzar a aplicar las políticas que, en términos económicos, políticos y sociales, fueron sus promesas de campaña: Hacer lo que nunca se ha hecho, es la frase que las resume.
Y, aunque le toco arrancar con la deprimente y fatídica reforma fiscal, es evidente y así lo creo, que el gobierno de Danilo Medina está marcando la ruta de ser un gobierno abierto al dialogo con todos los sectores, por lo que se estila que podría hacer honor a su gran guía y maestro, el profesor Juan Bosch, y hacer un gobierno ético y moral, un gobierno donde pudiéramos decir, por vez primera, que no hubo corrupción.
Atentamente,
Danilo Valentín
Santo Domingo

