Enhorabuena
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Señor director:
El pasado lunes 4 de noviembre en horas de la tarde, mucha gente acudió a la cita en el Parque Independencia para apoyar y saludar la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional. Este tipo de convocatoria le estaba haciendo falta al país. Ojalá que este sea solo el inicio de un despertar de la fuerza comprometida con el respeto de la soberanía nacional, en un momento en que los escenarios, los actores y actrices se transparentan cada vez más. Los y las prohaitianos pensaban que no tenían contendientes, pero hallaron su respuesta en esa convocatoria, ejercicio cívico – patriótico de un pueblo sensible frente a las imposiciones que vienen a contrariar la libre determinación que le asiste a la República Dominicana.
Esa jornada por la dignidad llena de alegría y esperanza al país, pues hay que seguir apoyando la decisión del Tribunal C. (y cualquier otra que se produzca en esa misma dirección) en su delimitación a quienes debe adjudicársele la nacionalidad dominicana. Hay que defenderla no obstante saber, que, de un número importante de la clase intelectual, poca cosa puede esperar, ya que son internacionalistas, liberales, teóricos de la globalización, y abanderados de la anulación de las fronteras, porque “el mundo es una aldea global”.
Sin embargo, no basta con la sentencia, ni esa manifestación de identidad y apego a la normatividad, hace falta un programa, un plan con carácter permanente donde se vayan profundizando cada vez los orígenes y los propósitos que están envueltos en toda esta saña que desde hace tiempo se tienen contra República Dominicana. El programa debe ser permanente dado que las acechanzas y confabulaciones también son constantes, desafiantes y decididas como se ha podido ver.
República Dominicana vive en estos momentos un drama delicado, un momento que convida a poner freno a esa irresponsabilidad que permitió una afluencia migratoria fuera de todo control. Es el momento de que las autoridades se expresen con mayor energía, con voz y decisiones más radicales. No es suficiente con haber reunido a los diplomáticos de otros países, ni con haber hecho algunos viajes al exterior. Hace falta que el ejecutivo ponga en acción al conjunto de sus ministerios para que desde allí se tomen otras medidas sobre la defensa de la soberanía y espacios dominicanos.
Atentamente,
Melania Emeterio
