Opinión

CARTAS DE LOS LECTORES

CARTAS DE LOS LECTORES

Legalistas del desorden

Señor director:

Las autoridades que administran las instituciones del Estado se han prestado a legalizar el desorden, pues de manera consciente lo propician y lo legitiman. Empezando el mes de octubre pasado, el Ayuntamiento del Distrito Nacional exhibió muestra fehaciente e irrefutable de las presentes aseveraciones. Después de desalojar con éxito a los usurpadores de espacios públicos del sector La Feria, este ayuntamiento y la Autoridad Metropolitana de Transporte, Amet, quiso hacer la misma operación en uno de los sectores que padecen peor problemas que La Feria.

Se trasladaron al sector de Villa Francisca, uno de los más arrabalizados junto a Villa Consuelo y Villa María, pero los buhoneros los recibieron violentamente, y las autoridades cedieron a negociar entre las partes. Acordaron que los ocupantes ilegales se mantendrían en los espacios usurpados dejando libres las aceras y las calles. Con ello, las autoridades se rindieron a los pies de los revoltosos de ese caótico perímetro y negociaron el desorden y la bravuconería.

Con su actitud, las instituciones que negociaron con el desorden enviaron un claro mensaje a los usurpadores de espacios públicos de todos los barrios. Solo hay que ejercer violencia y desafiar a las autoridades de Amet y del ayuntamiento del D.N., y disponer de una serie de objetos contundentes, sonido electrónico y hombres machos que hablen duro y amenacen con quemar media capital si los desalojasen de las calles y aceras que ellos han tomado y asumido como de su propiedad proclamemos,

Estos malos ejemplos propician el caos, la irresponsabilidad, el irrespeto y el soborno, y contradice a la democracia que promueve la participación y el consenso, sobre la base del respeto individual y colectivo, a las leyes y resoluciones emanadas de agencia competentes para hacerlo. Sin embargo, el caso que nos ocupa reafirma que en este país el desorden es institucional. Los ilícitos se inician y se proyectan de arriba hacia abajo, de los dirigentes a los dirigidos, y este tipo de ejemplo mata lo ultimo que fallece, la esperanza. Al tenor de este tema no hay perspectiva de rescate de la decencia, la seguridad de los espacios públicos ni del transito vehicular, porque el ADN y Amet se rinden y negocian el desborden.

 

Atentamente,

Lic. Santiago Martínez

 

 

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación