Palabras de Dios
Señor director:
Es muy difícil encontrarse con alguien que nos hable de manera clara de la palabra de Dios, sobre todo en estos tiempo donde toda la humanidad tiene sus ojos puesto en las cosas banales que nos brinda este mundo, como lo son: el dinero, el sexo, y la ambicion de poder.
Quiero aprovechar estas navidades, donde se celebra el nacimiento del hijo de Dios (Jesucristo), y donde la familia tiene mayor acercamiento de reflexionar en su porvenir, para recordarles algunos consejos que nos dejó Jesucristo.
Con un consejo bastante claro, Jesucristo dejó establecido a toda la humanidad de que ejerciéramos fe en su padre Jehova-Dios, y nos advirtió con mucha determinación de que no se nos perturbará nuestro corazón en su búsqueda.
Considero que con estas reflexiones sería bueno y de sumo interés, seguir ejerciendo fe en Jesucristo, ¿Por qué? Porque recordemos que esté viviendo en este mundo carnal, nos aconsejó de que nos mantuviéramos en unión con él, porque de la misma manera que él estaba en unión con su padre, de esa misma manera él estaba en unión con nosotros, pero nos advirtió que si manteníamos la fe ardua y apegado a él.
Recordemos también que después de su muerte se cumplió lo predicho y escrito en la Sagrada Escritura (La Biblia), de que este resucitaría a los tres (3) días, quedando establecida la verdad; se fue al cielo en espíritu y por su amor, misericordia y benevolanza, quiso auxiliarnos para nos dejarnos solo, y nos pidió que si seguíamos amándolo y buscando su camino pediría a su padre Jehová-Dios, que nos dejara un ayudante para que estuviera con nosotros siempre. Y ese ayudante lo llamamos El Espíritu Santo (El Espíritu de la verdad), que sin lugar a duda la gente de este mundo no puede recibirlo, porque no lo contempla ni mucho menos lo conoce.
Entiendo, que cuando Jesucristo nos dice que el espíritu santo no podemos recibirlo ni percibirlo, es porque sabía a plenitud que había otro espíritu a quien pertenece este mundo, y ese espíritu se llama (Sataná-El diablo), quien está en oposición con Cristo Jesús, y no quiere que nosotros obtengamos conocimiento pleno de la palabras de Dios, para poder seguir en toda la perversidad que le placen, y seguir burlándose y riéndose de todos los males que hay en la tierra.
De manera particular le pido, les sugiero, y les suplico de que no se le perturbe su corazón y que traten de buscar a Jesucristo, para que tengan la esperanza de poder ver en su promesa lo puro, lo perfecto, lo benévolo, lo misericordioso, lo soberano y la justicia, y ese se llama Jehová-Dios.
Atentamente,
Danilo Valentin

