Que pidan perdón
Señor director:
Funcionarios del gobierno, organismos independientes y entidades descentralizadas del Estado, deberían aprovechar el inicio del año 2012 para, como hizo el pelotero Willy Aybar, pedir perdón al pueblo dominicano por las faltas legales, éticas y morales cometidas en su contra.
El perdón es un valor liberador del alma y del corazón del perdonado y de quien perdona. Si algún funcionario o funcionaria se ha enriquecido con recursos del Estado, que pida perdón al pueblo.
Los funcionarios designados en funciones que no cumplen por no castigar con la ley a compañeros y amigos, como el director de la DPCA, por ejemplo, que pida perdón. Los politiqueros que pervirtieron sindicatos y gremios en perjuicio de los intereses de los trabajadores, que pidan perdón.
Quienes desfalcaron el Seguro de Maestros en perjuicio de los educadores y sus dependientes, que pidan perdón.
El presidente de la Junta Central Electoral, quien impuso al director de cómputos a pesar del rechazo de varios partidos, que pida perdón.
Los jueces negligentes, incapaces o vendedores de sentencias, que pidan perdón al país.
Los síndicos que no han cumplido con sus funciones, por irresponsables y politiqueros, en perjuicio de sus munícipes, que pidan perdón al pueblo. Por el caos y el desorden vehicular, permitido y hasta propiciado por Amet, especialmente en el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo, que pidan perdón.
Los senadores y diputados que han manipulado la Constitución, las leyes, la honestidad y las buenas costumbres, que se arrodillen y pidan perdón a este pueblo. El señor Ricardo Pichardo, gobernador de María Trinidad Sánchez, quien impidió la labor de Proconsumidor en el supermercado Amparito, de Nagua, que pida perdón a su provincia y al país por haber irrespetado la institucionalidad y la ley 358-05.
El director de la Oficina Nacional de Estadística, que dirigió el Censo Nacional de Población y Vivienda 2010, en cuya ocasión dijo disponer de recursos, y a la fecha no ha dado los resultados porque no tiene dinero, por delicadeza, que pida perdón.
En general, los politiqueros, los violadores de la Constitución y las leyes, los atracadores de cuello blanco, los periodistas a sueldo para mentir y los candidatos que no anidan sinceridad, que pidan perdón al pueblo.
Atentamente,
Lic. Santiago Martínez
Santo Domingo

